El día más frío del invierno, Nélida, vecina de la senda R, la penúltima del Complejo Maroñas, en Malvín Norte, pidió una garrafa. “Espérenos en Pantaleón Pérez con el dinero y la garrafa vacía”, le contestaron desde la distribuidora. Nélida puso el grito en el cielo. A sus 76 años y con los huesos bastante enclenques no está para cargar la garrafa al hombro. Convenció a la telefonista y le mandaron el camión no sin antes pedirle que tuviera la garrafa en la puerta de su portón, cuestión de realizar el cambio lo más rápido posible. “Mis compañeros no quieren entrar. A uno le apuntaron con un revólver en la cabeza”, le contó el muchacho que llegó a su casa. A los trabajadores de la distribuidora garrafas en un descuido y también los rapiñaron. Aquellos vecinos que no tengan un motivo como Nélida, no tienen otra que salir a buscar la garrafa a la calle Pantaleón Pérez.
Vecinos de Malvín Norte aislados por ola de robos
Las 293 familias que viven en el Complejo Maroñas se quedaron sin servicios por la inseguridad