Isabel Conde, EFELa feria más importante del mundo de videojuegos, la Tokyo Game Show, arrancó hoy en Japón con 879 nuevos productos destinados a cumplir un reto: conseguir que cada miembro de una familia tenga una videoconsola.
Desde primera hora de la mañana, filas interminables de profesionales del sector, aficionados, periodistas y fanáticos de los videojuegos y los cómic, conocidos como "otakus" en Japón, se formaron en los accesos del centro de conferencias Makuhari Messe en Chiba (este de Tokio), que alberga la feria.
El mercado global de los videojuegos generó 677.000 millones de yenes (unos 6.700 millones de dólares) durante el año fiscal 2007, que finalizó en marzo de este año, un 60 por ciento más que en 2003, según datos de la revista especializada Enterbrain.
Y es que ni siquiera los gigantes de los videojuegos son inmunes a tiempos de crisis financiera en casi la totalidad de los sectores.
Así, Nintendo lanzará en Japón el 1 de noviembre su nueva consola portátil DSi, equipada con cámara y reproductor de audio, por 179 dólares, mientras que sus competidor Sony presentará este mes su nueva Play Station Portable 3000 (PSP-3000), con pantalla de LCD y micrófono integrado, por algo menos de 200 dólares.
Para ello, los fabricantes están empezando a lanzar videojuegos para los clientes más tradicionales y para los nuevos que quieren captar, que van desde los más pequeños con juegos muy sencillos hasta los mayores, con aplicaciones como el "Brain Training" de la Nintendo DS.
Los promotores de la feria, por su parte, confirmaron que cada vez hay más productos para toda la familia y recordaron que "están de moda" aquellos que permiten el uso de todo el cuerpo, como los videojuegos de la Wii de Nintendo.
Así, entre llamativos carteles con grandes estrellas como Messi y rodeados del continuo soniquete de las músicas de software, destacaban además las clásicas azafatas japonesas, ataviadas al más puro estilo manga.
(EFE)