La volatilidad domina hoy no solo el mercado cambiario, sino también el de dinero. En los últimos dos meses, las tasas de interés mostraron –con pocos días de distancia– mínimos y máximos en más de cinco años.
Las tasas a las cuales las instituciones bancarias se prestan dinero a un día venían prácticamente planchadas, en niveles anualizados cercanos a 9,25% hasta el cierre de junio. La participación del Banco Central en el mercado de dinero era el principal instrumento adoptado por las autoridades en materia de política monetaria.
El BCU se comprometía a realizar las transacciones que fueran necesarias para que la referencia a un día se ajustara a la tasa comprometida en la última reunión del Comité de Política Monetaria. Sin embargo, cuando en julio las autoridades decidieron abandonar el manejo de tasas para adoptar el crecimiento de la cantidad de dinero en circulación, como señal indicativa de la política monetaria, comenzó la fuerte volatilidad.
A mediados de julio, la tasa media de mercado alcanzó un mínimo de 2,5% anualizada, el menor registro desde junio de 2007. En la jornada de ayer –a solo un mes de ese registro mínimo–, el promedio de operaciones a un día entre los bancos locales se hizo a 21,37%, con transacciones que llegaron a pactarse a una tasa de 25% anualizada, el mayor registro desde octubre de 2008. La retirada del Central del mercado de préstamos a un día dejó insatisfecha una importante demanda de pesos por parte de los bancos, que dio lugar a una fuerte competencia entre las instituciones por hacerse de liquidez en moneda local.
El encarecimiento del dinero a un día comenzó a incidir fuertemente sobre otros instrumentos del mercado local. Las tasas de las Letras de Regulación Monetaria acusaron el impacto, con una suba desde 8% con un plazo a seis meses el 12 de julio, a 13% para un horizonte similar el viernes.
De hecho, la curva de rendimientos de los títulos uruguayos que realiza la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa), para el plazo de un año pasó de 8,5% el 10 de julio a 12,8% en la última jornada.
El mercado cambiario también reflejó esa escasez de pesos, que obliga a los agentes económicos a deshacerse de dólares para cubrir sus necesidades de liquidez en moneda local. De ese modo, la principal moneda registró una suba de apenas 0,47% en lo que va del mes en la plaza local, cuando en los principales países de referencia el incremento fue mucho más pronunciado.
Ayer el dólar subió 0,12% hasta $ 21,601 en el promedio de operaciones interbancarias. Durante la operativa se registraron operaciones mayoristas por valores que oscilaron entre $ 21,45 y $ 21,7.