Las autoridades montaron un mecanismo para atender a los damnificados que afrontan problemas psicológicos, especialmente niños, que no pueden dormir y casi no hablan tras la angustia que afrontaron junto con sus padres.
En Soriano, las autoridades municipales señalaron que sólo 15 de las 1.000 familias evacuadas recién pudieron volver a sus casas.
Añadió que pidió un equipo de psicólogos, porque "los afectados son trabajadores muy humildes que han perdido todo lo que poseían".
La inundación cubrió 66 manzanas con 980 viviendas en Mercedes, capital del departamento de Soriano, donde se estima hay 1.250 personas pobres que deben ser atendidas de inmediato.
En solo tres establecimientos ganaderos cercanos a Treinta Tres, en el centro noreste del país, murieron unos 500 vacunos.
Las Intendencias y el Ministerio de Ganadería comenzaron un programa para evaluar los daños y realizar un censo sobre el número de animales muertos.
(EFE)