Hay un mayor interés en entorar en esta nueva zafra de toros que comienza acorde a la evolución del negocio ganadero, pero existe un diferencial enorme en el comportamiento de los rodeos entre distintas zonas del país, aseguró a El Observador Agropecuario el director del Laboratorio Santa Elena, Gonzalo Leániz.
Pero la gente que lo hace por tradición y que nunca le ha puesto demasiada voluntad, es la que trabaja peor. Tampoco tiene que ver con el tamaño de la explotación, porque a veces se tiene a productores de 200 a 500 hectáreas haciendo cosas buenas, mientras que hay otros de 3.000 hectáreas haciendo una gestión muy mala.
“No se trata de aplicar una técnica determinada, sino de encarar una serie de actitudes, como revisar toros, vacunar, desparasitar, hacer destete precoz y temporario, ajustar las comidas. Además hay muchos profesionales agrónomos y veterinarios que solo trabajan en sus campos, pero que no están actualizados. No hay ninguna justificación para no producir más terneros, porque el ternero vale y el negocio de vender la vaca vacía ya no tiene sentido a los precios actuales de los ganados”, dijo Leániz.
Opinó que el cambio de dueño de los campos registrado en los últimos años ha sido uno de los factores más positivo para mejorar el sector, de la misma manera que el avance de la agricultura, lejos de amenazar a la ganadería la ha potenciado.,
Diversidad en primer entore
Guillermo De Nava, veterinario que asesora a diversos productores del país, dijo que se ve con optimismo esta nueva zafra por el rebrote de las pasturas. Los ganados están pariendo muy bien y hay esperanza de buenos valores.
Remarcó además que cada establecimiento tiene sus particularidades y que no en todos los predios se llega con las vaquillonas ciclando a su primer entore. Está probado que una de cada tres vaquillonas no está ciclando cuando el productor decide entorarla, por la cual si se detectan previamente deberían controlarse con la nutrición, dándole un trato diferencial con una suplementación y pasturas en un mejor campo.
Consejos
El presidente de la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay (SMVU), Carlos Morón, destacó a El Observador Agropecuario que es necesario realizar, además de los controles habituales con vista a las entoradas, pruebas funcionales de aptitud reproductiva.
Explicó que es importante controlar las vacunaciones y hacer revisación del aparato reproductivo del animal (pene, testículos y glándulas accesorias), pero no es común realizar los estudios funcionales del toro. “No se le ve en actividad reproductiva, no se observa su comportamiento en una prueba de habilidad reproductiva”, concluyó Morón.