En el frío mayo el gobierno recibió un baldazo de agua helada: la última encuesta de Equipos Consultores mostró que la desaprobación a la gestión de Yamandú Orsi creció a casi la mitad de los encuestados, 48% lo desaprueba, mientras que la aprobación fue del 27%. Y, para completar el cuadro, la novedad de la “foto” es que el aumento de los juicios negativos se dio entre los votantes de Orsi en el balotaje, o sea que el descontento aumentó más entre quienes lo llevaron a la presidencia.
“Realmente, con el corazón partido les puedo decir la sensación que hay en el departamento, en todo el interior es la desilusión. La gente votó al Frente Amplio con una esperanza, una esperanza que hoy se ve muy chica. No llenó la expectativa de la gente (…) el Mides está trabajando horrible no se trabaja bien, se ayuda a quien no necesita y quien necesita queda afuera…Rivera necesita un cambio urgente, nos están matando”, afirmó.
El descontento del que habla la edila se vio reflejado en la muestra de Equipos, presentada en Subrayado este jueves, que se recogió en consultas presenciales en todo el país, entre el 21 de abril y el 4 de mayo, en una muestra de 704 casos. La encuesta mostró que entre febrero —la anterior medición— y abril el gobierno pasó de un saldo de menos 7 a menos 21, si se resta entre desaprobación y aprobación.
Y la novedad, como te decía, está en que hasta febrero inclusive, el incremento de los juicios negativos sobre el gobierno provenía principalmente de los votantes de la oposición, pero ahora la principal variación se produjo entre los electores que votaron a Orsi en la segunda vuelta.
Si se compara a Orsi con otros presidentes, el nivel de desaprobación resulta alto para este momento de la gestión, que lleva 14 meses.
En ese sentido, la periodista Patricia Madrid comentó en su programa Asi nos va de radio Carve este viernes, que es la misma desaprobación que tenía Vázquez a finales de 2019, cuando ya dejaba un mandato que enfrentó graves problemas, incluida la renuncia de su vicepresidente Raúl Sendic.
La encuesta de Equipos Consultores de noviembre de 2019 señalaba que Vázquez recogía un 40% de desaprobación pero también generaba un 38% de aprobación y un 21% de juicios intermedios (ni aprueba ni desaprueba).
En el caso de Orsi se enfrenta a un cuadro complejo, ¿por qué?
Esto datos se conocen en momentos en que el gobierno no enfrenta grandes crisis ni grandes escándalos, más allá de la situación de guerra internacional que sí está generando duras afectaciones a la economía local, que no se pueden desconocer.
Además, la encuesta no recogió las repercusiones de uno de los hechos que recientemente le generó abundantes críticas internas como fue la visita al portaaviones estadounidense USS Nimitz, símbolo del imperialismo norteamericano que le rechina a los sectores más radicales de izquierda. La visita ocurrió el 2 de mayo y la encuesta se cerró el 4, pero las repercusiones surgieron después.
Los ecos de la furia que despertó en amplios sectores del oficialismo la imagen del presidente posando con sus pulgares hacia arriba a bordo del portaaviones, siguen resonando. Esta semana el senador comunista Oscar Andrade volvió a referirse al tema y calificó de “inexplicable” la presencia allí de funcionarios del gobierno.
“Es abiertamente inoportuno ir a visitar un portaviones cuando te están hablando de la invasión de países", dijo en relación a las amenazas del presidente Donald Trump y agregó que "el bienestar económico (de un país) está subordinado a la paz mundial, ¿qué está primero? Tengo que decir, basta, paz mundial”.
El presidente Orsi había dicho: “No hago política exterior representando a una fuerza política, lo hago pensando en lo que le conviene a Uruguay”.
Otro efecto, al que Andrade también se refirió, fue que los comunistas le pidieron la renuncia al prosecretario de la Intendencia de Canelones, Diego Nuñez, integrante del PCU, por haber concurrido al portaaviones en representación de la Intendencia luego de que el intendente Francisco Legnani y el secretario general Pedro Irigoin declinaran hacerlo por razones de agenda.
Pero lejos de apagar los incendios internos, el presidente volvió a hacer declaraciones de esas que molestan al cerno más a la izquierda de su partido. Este jueves, Orsi hizo una especie de autocrítica sobre como la izquierda ha actuado frente a la inseguridad y dijo que “llega tarde a la discusión” y que "la derecha tomó la bandera de la seguridad".
Además reconoció que el 50% de los votantes del FA están de acuerdo con Bukele, presidente de El Salvador, lo que consideró es "tremendo". En una entrevista con el canal de Youtube Casillero Vacío evaluó —en una especie de sincericidio— que "la gente se debe haber cansado de que el Estado no le resuelva ese poder andar tranquilo”.
Y si bien desde el seno del gobierno pueden argumentar que esas críticas por temas internacionales y más ideológicos vienen de las bases más dogmaticas de la izquierda que no son representativas, la realidad le está diciendo que los que se están cansando son los que lo votaron.
El descontento también puede guardar relación con que, pese a los anuncios del Plan Nacional de Seguridad y al inicio del Plan Más barrio, la opinión pública no advierte ningún cambio en el tema, ni se siente más segura mientras sigue viendo a personas vivir y acampar en la calle, otro factor que contribuye a la sensación de inseguridad por los problemas de convivencia que acarrea.
Un futuro inmediato de nubarrones
Al panorama de la desaprobación creciente a la gestión de Orsi, se suma que no se vislumbra en el futuro inmediato noticias auspiciosas, o hechos que vayan a generar un entusiasmo en el electorado frenteamplista o en el votante ocasional de Orsi.
Estamos a las puertas de la Rendición de Cuentas, y el ministro de Economía Gabriel Oddone anunció que irá con “gasto cero”, frente a un panorama económico mundial adverso, con un crecimiento menor al esperado.
También fue contundente en aclarar que no va a haber cambios tributarios, pese a los reclamos del PIT-CNT y los sectores que piden más políticas de izquierda. “A nadie se le puede ocurrir, que un equipo económico en Uruguay está rifándose la sostenibilidad fiscal”, sentenció durante el almuerzo de trabajo organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM).
El ministro eligió pasar ese mensaje claramente político en ese ámbito empresarial y no ahorró críticas para los analistas locales, los empresarios y las corporaciones. Dijo Oddone que el estado del debate económico “no solamente es del sistema político, también es del sector privado, de las corporaciones y de los analistas privados, que no han estado a la altura de las circunstancias”.
En la Rendición de Cuentas se incluirán los proyectos para reformular el sistema de transferencias a la infancia y flexibilizar la edad de jubilación y Oddone ha reiterado que esas reformas no comprometen las cuentas públicas, además de que reivindicó la “libertad” para elegir la edad de retiro.
Falta saber qué postura tomará el gobierno con la propuesta sobre que el dinero de las AFAPs sea administrado por el Estado.
La respuesta a los restantes reclamos, de destinar más recursos a las políticas sociales, dependerá de la creatividad que desplieguen los parlamentarios para reasignar recursos, ya que esa será, en principio, la única manera de contentar a los que piden más lineamientos de izquierda.