La Copa de Plata, disputada por los cuatro equipos que quedaron fuera de los playoffs principales, se convirtió en el último objetivo de Old Ivy, que encontró en el tramo decisivo del año una de sus mejores versiones.
"Obviamente no era el lugar en donde queríamos estar, teníamos como objetivo entrar a los playoffs de oro, pero fue un año muy duro y no se nos dieron los resultados que esperábamos", reconoció María José Correa, una de las referentes del equipo.
Para Correa, la conquista también permitió demostrar que el equipo tiene condiciones para competir por objetivos mayores.
"Representa demostrar que no estamos tan lejos de entrar, que el campeonato fue un reflejo de un año de muchas bajas, de muchos recambios y siendo un club más chico siempre los cambios son más duros", explicó.
De hecho, en 2024, Ivy llegó a playoffs y perdió en cuartos de final dándole pelea a Old Girls (0-0 y 1-2). El año pasado quedó en Copa de Plata y perdió la final con Yacht.
"Bajo todas las adversidades pudimos demostrarnos a nosotras principalmente el equipo que tenemos, así que quedamos felices", sostuvo Correa.
Una temporada marcada por las bajas y los cambios
El camino de Old Ivy estuvo condicionado por numerosas ausencias. Carolina Vega estuvo fuera por su casamiento y luna de miel, mientras que Belén Barreiro atravesó una lesión y también estuvo de viaje. Isabel Zanella y Paula Bellini regresaron a mitad de temporada después de realizar intercambios en el exterior.
A esas situaciones se sumaron las salidas de Rafaela Salustio, Emilia Vitola, Julieta García y Magdalena Soto, además de la ausencia de Victoria Ramos, quien continúa recuperándose de una lesión de ligamentos cruzados.
El equipo también debió adaptarse a la llegada de Horacio Motta como entrenador y a la conformación de un plantel de Reserva, una apuesta institucional que amplió las oportunidades de participación, pero también exigió un esfuerzo adicional a varias jugadoras.
"Para nosotras todo cambio representa una adaptación, a su vez tener un DT nuevo requiere un tiempo, de ambos lados adaptarse y conocerse", señaló Correa.
La referente explicó que la formación de la Reserva significó un paso importante para el crecimiento del club, aunque implicó que algunas jugadoras tuvieran que disputar dos encuentros por fin de semana, mientras que otras llegaban después de jugar con sus respectivas categorías juveniles.
"Creo que es un poco eso, cambios, adaptación y sobre todo todas tirando para el mismo lado para que todo salga", resumió.
La mejor versión de Old Ivy apareció en el cierre
Ivy fue el peor equipo de la fase regular con apenas siete puntos sobre 54 disputados con un solo triunfo, tres empates, 14 derrotas, 13 goles a favor y 50 en contra.
Sin embargo, en la Copa de Plata, el equipo arrancó con una contundente victoria por 4-0 ante Seminario, el 7 de octubre, con goles de Belén Barreiro, Carolina Vega, Josefina Davies e Isabel Zanella.
Tres días después sufrió una derrota por 3-1 frente al mismo rival, en un encuentro en el que Davies convirtió el único tanto de Old Ivy.
Pro saldo de goles llegó a la final del sábado pasado, donde superó 2-1 a Old Sampa. Belu Barreiro e Isa Zanella marcaron para las campeonas, mientras que Pilar Stirling anotó para Sampa.
Correa coincidió en que el equipo encontró una de sus mejores versiones en la definición de la temporada.
"Yo creo que se encontró una gran versión en los playoffs, sí, sobre todo que como equipo chico siempre tenemos adversidades, y este equipo se hace más fuerte de esas cosas, si bien nos gustaría que las cosas sean más sencillas", expresó.
"Nos hizo llegar a este momento más fuerte y más juntas, con el objetivo más claro", agregó.
Para la jugadora, el principal crecimiento no estuvo únicamente en los resultados, sino también en la manera en que el plantel consiguió consolidarse.
"Creo que lo mejor de Ivy esta temporada es cómo fuimos creciendo como equipo, cada una tomando el rol que le correspondía en el equipo y haciéndolo propio. Tuvimos muchos golpes pero fue lo que nos hizo terminar tan unidas como equipo, conectadas y tirando para el mismo lado", destacó.
Las juveniles, una de las grandes noticias del año
Más allá de la conquista de la Copa de Plata, Correa destacó especialmente la participación de jugadoras de las categorías formativas en los planteles superiores.
Josefina Davies, Catalina Roldán y Milagros Cardellino, integrantes de la categoría sub 18, tuvieron participación en Primera división durante la temporada.
Josefina Davies metió cinco goles en la temporada, igualando la marca de Belén Barreiro quien fue la máxima anotadora de la temporada pasada con 17 conquistas.
En tanto, Inés Bremermann, Catalina Lago, Esperanza Castells y Faustina Brit, de sub 16, sumaron minutos en Reserva.
"Lo más lindo de este año es ver las gente de sub 18 y sub 16 jugando en Primera y Reserva, y sobre todo cómo pisan fuerte las pequeñas", afirmó Correa.
La incorporación de estas jugadoras representa una señal positiva para un club que, por las dimensiones de su plantel, necesita apoyarse especialmente en sus divisiones formativas para sostener el crecimiento deportivo.