Peñarol volvió con sus fantasmas, sin fútbol y con una obsesión a la improvisación
Peñarol tiene compulsión a la repetición, al juego entreverado que no mostró buenos controles y una tendencia bastante obsesiva a la improvisación; empezó el torneo que tiene que ganar sí o sí con un rendimiento bajísimo y un empate
Por
Marcelo Decaux