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26 de julio de 2025 19:07 hs

¿Se puede jugar mal y golear? Si. En rugby puede pasar cuando las diferencias entre un equipo y otro son muy grandes. Y es lo que le pasó a Los Teros ante Paraguay: golearon 38-0 (6 tries a 0) en el partido de ida de las semifinales de la Qualy Sudamericana al Mundial de Australia 2027. A falta de la vuelta, el 23 de agosto en el Charrúa, la serie está definida, y Uruguay jugará la final ante Chile, que derrotó a Brasil en la otra serie. Pero desde el juego, el equipo celeste dejó mucho que desear.

¿Es dramático? No, porque a veces estos partidos son difíciles de jugar, porque el equipo quiere demostrar toda la diferencia que tiene con el rival, y cae en un espiral de errores. De hecho, hace dos semanas le ganó a Rumania (un rival infinitamente superior a este Paraguay aunque vino a Sudamérica con muchos suplentes) por 70-8.

También se puede hablar de los cambios, con un equipo que tuvo varias modificaciones por lesiones o por pruebas (el segunda linea Tomás Etcheverry jugó de wing, por ejemplo). Pero es un hecho que el equipo estuvo lejísimos de la mejor versión que puede mostrar. Arrancó ganando a los 90 segundos con un try de Santiago Civetta (que terminó apoyando tres), con un manual que prometía repetirse en la tarde: imponerse con el line y maul, ganar metros y luego abrir con velocidad. Por afuera había diferencias enormes, y por eso a los 27 ya estaban 24-0, con un try de Tomás Etcheverry, otro de maul y uno de Civetta tras una corrida desde el fondo de la cancha de Juan González en la que ningún paraguayo le pasó siquiera cerca.

Pero de a poco, el juego de Uruguay empezó a caer. Algunos knock on no forzados, por pases muy encima cuando el equipo se empecinó en jugar rápido todas las pelotas, le dieron la chance a Paraguay de hacer pie. Además, el scrum tuvo problemas, algo llamativo para una formación que hace una semana bancó bastante bien frente a Los Pumas. Así, Los Teros se desinflaron en el final del primer tiempo

Ya en el segundo, el bajón fue generalizado. La disciplina fue un gran problema: el primer penal de Uruguay fue a los 30, y de ahí hasta los 73 sumó 10 más (al final fueron 11): un par en el scrum, otros en el breakdown por no soltar, alguno por tackle tardío. Paraguay lo arrinconó, y hasta en algunas pidió scrum luego del penal, pero la defensa celeste respondió ante un rival que no tenía muchas ideas.

Sin embargo ell line también perdió efectividad, por lo que aun cuando Uruguay conseguía salir, volvía a perder posesión. Y siguió cometiendo cantidades industriales de errores de manejo, para que armar un juego de cuatro o cinco fases fuera imposible.

Al final del partido llegaron dos tries más: uno de Santi Alvarez en jugada individual al atacar el espacio en la cola del line, y otro de Civetta tras una levantada de Ardao en el scrum, (que mejoró con los cambios) y que derivó en pase a Suárez que ganó muchos metros y asistió al tercera línea.

La vuelta ante Paraguay será un ensayó pensando en la final ante Chile. Vendrán Arata, Amaya, ojalá se recuperen Vilaseca y Arcos Pérez (se extrañaron mucho esta tarde). Es obvio que Los Teros son mucho más de lo que mostraron esta tarde, y por eso deberán redoblar el trabajo.

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