Sobre el recuerdo de Orsi de la misión oficial en Panamá –en abril de 2025–, donde dijo haber negociado para que no bajaran las importaciones de ese mercado, “su gestión fue un fiasco”, opinó Lago.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/FreddyLago/status/2065110303407259797?s=20&partner=&hide_thread=false
La mirada desde la ACA
Guillermo O’Brien, actual presidente de la gremial de productores, confirmó este jueves a El Observador que hubo sorpresa y preocupación por las declaraciones del presidente.
Orsi, en su visita a Varela, localidad de una zona de fuerte tradición en la producción e industrialización de arroz, fue consultado sobre la preocupación que existe por el aumento en el precio del combustible y respondió inicialmente destacando la importancia del acuerdo Mercosur-UE para el arroz y la señalada gestión en Panamá.
Momento "muy complejo" en el sector arrocero
O’Brien, antes de expresarse sobre eso, puntualizó que “el sector arrocero está en un momento realmente muy complejo”, porque “en 24 meses el valor de exportación bajó más del 40% y la facturación prácticamente cayó a la mitad y, al mismo tiempo, los costos se han incrementado por la fuerte suba del valor del combustible”.
Un nuevo ajuste en el área a sembrar en la próxima primavera es algo que por ahora nadie descarta, tras un achique del 10% registrado para la última siembra.
La adversidad es tal, añadió, que se trabaja con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para instaurar un crédito que permita a los productores “afrontar el guascazo que implica las obligaciones que vencen el 30 de junio”.
Mercosur-UE: acuerdo positivo pero sin magnitud
Con relación al acuerdo Mercosur-UE, el presidente de los arroceros hizo dos preguntas y él mismo las respondió: “¿Es un acuerdo positivo?... sí, sí lo es. ¿Es de magnitud?... no, no lo es”.
“Decir que Uruguay logró el 63% de una cuota suena a que la sacamos del estadio, pero digamos las cosas completas: Uruguay aprovechó su mayor tradición comercial y ocupó el 63% de un cupo anual de 6.677 toneladas para el Mercosur, es decir que colocó sin arancel 4.000 toneladas”, informó.
“Cada año Uruguay le coloca a la UE 200 mil toneladas pagando arancel por un arroz cargo, integral, con baja elaboración, por lo cual el beneficio de ese 63% va de 160 mil a 180 mil dólares (el arancel ronda los 40 euros por tonelada)... podríamos hablar que la alegría es más o menos US$ 1 por hectárea sembrada”, agregó.
Para cotejarlo con una adversidad simultánea, O’Brien recordó que hubo tres subas de combustible, con un incremento global superior al 20%, equivalente a US$ 30 por hectárea.
Sobre el tema precio del gasoil, el presidente de los arroceros admitió que las subas consecuencia del impacto de la guerra en Medio Oriente “tienen su sentido”, pero que “lo que hay que discutir son las bases de un insumo clave, porque usamos 150 litros por hectárea, y caro, consecuencia de la carga impositiva”.
Sobre la proyección del beneficio del acuerdo Mercosur-UE, el sector arrocero tiene la esperanza de, a partir del año que viene, una vez negociado el cupo, que Uruguay aproveche su participación con arroces 100% elaborados, con arroz blanco que pueda ir con una marca uruguaya directo a las góndolas, algo por lo cual hoy se abonan aranceles mucho mayores, US$ 195 por tonelada.
El caso Panamá
Con relación a las gestiones en Panamá, O'Brien recordó que el año pasado participaron en gestiones cuatro personas: el presidente Orsi, el canciller Mario Lubetkin, Diego Nicola (por la Gremial de Molinos Arroceros) y él, "y en esa gestión no se logró ningún acuerdo”.
Contó que luego del viaje una empresa uruguaya -Damboriarena Ecosteguy SRL– firmó un contrato para exportar arroz a Panamá, para cargar en los primeros días de agosto, el barco llegó el 31 de julio y estando en el puerto llegó un comunicado de Presidencia de Panamá informando que desde ese día no permitía el ingreso de arroz, el barco se fue vacío y el perjuicio para esa empresa superó los US$ 2 millones.
Agregó que se habló entonces con el presidente, “para que se hicieran respetar los contratos de un negocio hecho, pero ese acuerdo nunca se respetó”.
Panamá, aclaró, “es un buen destino, los negocios venían creciendo, pero un tropiezo como este erosiona la confianza y desde entonces no hubo más exportaciones, ahora se está abriendo una licitación, veremos si empresas uruguayas deciden participar”.
O’Brien marcó que todos los países de Centroamérica son mercados interesantes –México, que está próximo, el año pasado fue el principal destino para el arroz uruguayo–, porque en esa zona del mundo hay una cultura de consumo de arroz similar a la asiática, con una ingesta promedio al año por persona de 70 a 75 kilos, casi 10 veces más del consumo en Uruguay.
Con una producción que no satisface la demanda el gran proveedor para esos países es EEUU, utilizando acuerdos de libre comercio, pero la baja calidad del arroz estadounidense ambientó la importación desde otros grandes productores, como Uruguay.
“Para las próximas exportaciones tenemos muchas expectativas puestas en mercados de Centroamérica, la siembra en EEUU bajará de 25 a 30% y eso es sinónimo de un faltante para volcar a ese mercado”, informó.
Uruguay potencia arrocera
En esta zafra 500 productores arroceros, en casi 164 mil hectáreas y con un rinde promedio de 9.300 kg/ha (de los más altos en el mundo), cosecharon 1,5 millones de toneladas, de lo cual debe exportar más del 95%, con un mercado interno poco demandante.
Los precios promedio están apenas por arriba de US$ 400/ton con base en la venta, de momento, de menos de la mitad del arroz cosechado.
Es un ejercicio con números en rojo.
Los costos productivos, en máximos históricos, superan los US$ 2.250 por hectárea.
La caída de la siembra en la próxima primavera dependerá en gran medida de que el sector productivo logre encaminar una solución financiera.
En 2025 el arroz fue sexto en el ranking de bienes exportados que lideró la carne vacuna y generó US$ 529 millones con una participación del 4% en el total.