Kunstig Aero, una startup que desarrolla una herramienta con inteligencia artificial que monitorea comunicaciones, radares y cámaras en aeropuertos para emitir alertas, captó US$ 625.000 en inversión del famoso capitalista de riesgo Tim Draper y continúa en proceso de levantamiento de capital, informó Forbes Uruguay y confirmó El Observador.
Lucca Ayerza, su CEO de 18 años, afirmó que la ronda todavía no fue cerrada y que el objetivo está por encima de lo recaudado hasta el momento. “Levantamos US$725.000 ya y la ronda no la cerramos todavía. Estamos levantando US$ 1.000.000, US$1.200.000, más o menos", dijo, quien enfatizó que esta "ronda semilla" culminará a fines de abril. Además de la inversión de Draper- reconocido por apostar a grandes compañías como Tesla, Skype o SpaceX- Kunstig Aero recibió unos US$ 100.000 del inversor ángel Shan Mehta, quien también invirtió en grandes empresas como Canva.
Según Ayerza, buscan inversores principalmente de Estados Unidos. "Hemos visto que la cantidad de dinero que debe tener un fondo o un inversor ángel para invertir en una idea como la nuestra, con el riesgo regulatorio y la complejidad que implica ser Deep Tech, se encuentra mejor allá", indicó.
Lo que buscan son inversores estadounidenses a los que el joven uruguayo catalogó como "believers". Es decir, que crean más en los founders y en la idea que en la parte del negocio o en cómo van a repagar el fondo. "Eso a nosotros nos hace perder tiempo y no nos sirve, porque estamos en una etapa tan temprana que es difícil que lleguen a ver la parte del negocio sin que antes recibamos el capital para certificar y probar. Recién después, con una próxima ronda, podremos llegar a vender".
¿Por qué no hay inversores en América Latina? "La realidad es que ese tipo de inversores están en Estados Unidos. No hemos conseguido ningún inversor de Latinoamérica porque la mentalidad es distinta y el volumen de capital es otro. Generalmente, la cantidad de capital que necesitan los proyectos en Latinoamérica es diferente; el nuestro es un caso excepcional, ya que, para ser una ronda muy inicial, necesitamos un capital muy grande", explicó.
El proyecto se desarrolla junto a un socio, Pedro Laborde -piloto- y se encuentra incubado en el Centro de Innovación y Emprendimiento de la Universidad ORT. A mediadios de 2025 Draper invirtió US$ 25.000 en el proyecto y becó a sus jóvenes fundadores para ir a la Universidad Draper en San Mateo, California, fundada por el capitalista de riesgo. Allí asisten emprendedores que participan en programas intensivos para mejorar startups.
Su futuro es prometedor fuera y dentro de fronteras. En Uruguay, la empresa acaba de cerrar un acuerdo con Corporación América- empresa encargada de gestionar los aeropuertos del país- para iniciar pruebas piloto en 2026.
¿Cómo surgió Kunstig Aero?
La idea nació tras un diagnóstico médico. Es que Lucca soñaba con ser piloto. Pero ese sueño se vio truncado en septiembre de 2024, cuando una pérdida auditiva en un oído le impidió superar el examen médico necesario. Sin embargo, en lugar de desanimarse, transformó ese obstáculo en una oportunidad: decidió emprender un proyecto que fusiona su pasión por los aviones con la tecnología más disruptiva de la actualidad: la inteligencia artificial.
En 2023, durante un intercambio estudiantil, Lucca visitaba con frecuencia el aeropuerto de Copenhague y escuchaba comunicaciones con una radio personal. A partir de esas escuchas, dijo que comenzó a notar fallas recurrentes de comunicación entre pilotos y controladores. Según su planteo, esas fallas podrían derivar en incidentes evitables en la operación.
El nombre de la empresa también surgió de esa experiencia. “Kunstig” significa artificial en danés, y Ayerza explicó que aprendió danés durante el intercambio, al que definió como su sexto idioma y su favorito.
El fundador señaló en una entrevista con El Observador el año pasado: “Me encantan los idiomas”, al describir la conexión entre su interés lingüístico y su vínculo con la aviación. Esa relación fue parte del recorrido que derivó en la creación del emprendimiento.
Un “copiloto” con IA para detectar fallas y emitir alertas
El emprendimiento busca reducir accidentes aéreos derivados del error humano. La tecnología funciona como un “copiloto” que detecta fallas tanto de pilotos como de controladores y emite alertas. El sistema se basa en el monitoreo de comunicaciones, radares y cámaras con inteligencia artificial. Con esas fuentes, apunta a detectar discrepancias en la comunicación entre controladores y pilotos.
Ayerza indicó que se trata de un problema frecuente en aeropuertos con mucho tráfico. En esos entornos, el sistema busca identificar diferencias entre lo que se comunica y lo que ocurre en la operación.
Según describió, la herramienta interpreta el contexto a partir de cámaras del lugar y las imágenes. Con esa información, intenta reconocer si una maniobra o decisión se está realizando de manera incorrecta.
“Esta herramienta es un segundo par de ojos para los controladores aéreos", aseguró Ayerza. En su explicación, el foco está en reforzar la supervisión con alertas.
“Esa conciencia situacional a través de la comunicación... si ve que hay algo que se está realizando de una manera incorrecta, alerta al controlador y le dice cómo prevenirlo", contó Ayerza. La propuesta se orienta a anticipar incidentes en tiempo real.