La más famosa revista deportiva brasileña Placar, fue fundada en 1970, meses antes de que Brasil consiguiera su tercer título en un Mundial, el de México 70, y se quedara con la Copa Jules Rimet en propiedad ganándole 4-1 a Italia la final en el Estadio Azteca con la espectacular delantera de Gerson, Jairzinho, Pelé, Rivellino y Tostao.
En las últimas horas, dicha revista recordó un encuentro que tuvieron en el Estadio Maracaná el arquero de Brasil en el Mundial de 1950, Barbosa, y su verdugo para ganarlo, el puntero de Uruguay, Alcides Ghiggia, en junio de 1970, pocos días antes de que los dirigidos por Mario Zagallo obtuvieran aquella Copa del Mundo de 1970.
Ya retirados, Barbosa y Ghiggia fueron invitados de honor en la celebración del 20 aniversario de la inauguración del Estadio Maracaná.
Ghiggia y Barbosa, 20 años después
Esta vez, el Maracaná no estaba lleno, no había trofeos en juego, Ghiggia no llevaba la camiseta celeste uruguaya, ni Barbosa el escudo del CBD (ahora CBF) en el pecho. Pero Moacir Barbosa, con el pelo canoso y una camiseta del ADEG, y Alcides Ghiggia, también con alguna cana, con un traje oscuro, se encontraron en el templo de Río de Janeiro, en su vigésimo aniversario. Y se abrazaron emocionados.
"Los separaban 20 años y un gol que hizo llorar a todo un país. Pero la noche del martes 16 de junio de 1970, los dos se reencontraron en un abrazo y un apretón de manos que borraron para siempre la escena de antaño, cuando uno de ellos no tenía la cabeza cubierta de canas y el otro no lucía canas en las sienes. Se conmemora el vigésimo aniversario de la inauguración del Maracaná, y una fiesta reunió a los dos protagonistas del mayor drama jamás visto en el escenario futbolístico más grande del mundo: Moacir Barbosa, arquero de la selección brasileña de 1950, y Alcides Ghiggia, extremo derecho de la selección uruguaya que ganó la Copa del Mundo", dice Placar.
Y agrega: "La escena de hace 20 años, el 16 de julio de 1950, ya no estaba presente en la mente del funcionario Moacir Barbosa, empleado del Estadio Maracaná. Ghiggia, entonces un joven de 20 años, recibió el balón por la derecha, superó al lateral izquierdo Bigode y remató. Casi no había ángulo: Barbosa se colocó junto al arco, sin dejar espacio aparente para que pasara el balón. Pero fue precisamente por ahí que entró, a los 34 minutos del segundo tiempo: Uruguay 2-1. Ese gol le dio a Uruguay el título de campeón del mundo".
¿De quién fue la culpa?
La revista Placar recordó en uno de sus blogs, aquella anota con Moacir Barbosa y Alcides Ghiggia en junio de 1970.
Cuando fue escrita la nota aquel 1970, escribió: "En estos 20 años, mucho se ha hablado del asunto y de quién fue la culpa. ¿Fue Barbosa? No, fue Bigode. ¿O Juvenal? Bigode, ahora técnico electrónico que no quiere saber nada del fútbol, jura que fue Juvenal, defensa central izquierdo (y el capitán del equipo): 'Perdimos el partido por la estupidez de Juvenal. Se suponía que debía cubrirme y se quedó ahí parado, no sé por qué'".
Juvenal no aceptó la acusación: "No toqué el balón, ni participé en la jugada; quien lo dude debería ver el video. Los verdaderos culpables fueron Bigode y Barbosa: el primero por dejarse superar, y Barbosa por dejar pasar el balón entre él y el palo".
Y finaliza la nota: "Para Moacir Barbosa, esta noche, nada de eso importa ya. Enterró ese pasado. Y a la tarde siguiente, en Guadalajara, todos los brasileños piensan como él. Semifinal del Mundial de 1970: Brasil 3, Uruguay 1. Ese pasado está muerto".