Sin margen porque las finanzas del club están comprometidas como consecuencia de la crisis sanitaria, los dirigentes y jugadores de Peñarol continúan negociando el mejor escenario para transitar este período en el que los futbolistas permanecerán en seguro de paro.
Este jueves el dirigente Álvaro Queijo dijo en Sport 890: "Los jugadores no nos pidieron cobrar el 100% del sueldo ahora, pero sí que lo paguemos en premios por ganar el Uruguayo después, y no podemos aceptar eso".
La comisión formada por tres directivos está trabajando para tratar de llegar a un acuerdo.
De acuerdo a la información que brindó una fuente del club a Referí, los dirigentes tampoco quieren llegar a un enfrentamiento extremo. Es que en caso de no acordar, se exponen a que una vez que termine el Apertura los futbolistas reclamen todas las deudas de forma oficial ante la AUF. En ese caso, el club no podría retomar la actvididad si no llegara a un acuerdo.
Algo similar ocurrió con Mathías Corujo, que al irse del club tras estar más de nueve meses sin jugar mientras se reucperaba de una lesión, reclamó una deuda de US$ 730.000. Si Peñarol no pagaba, no podía comenzar el torneo.
¿Qué pasa si varios futbolistas le reclaman al club al mismo tiempo cifras millonarias? “Lo que ocurrió con Corujo y también con Ángel Rodríguez, son precedentes peligrosos. Es una posibilidad y lo hablamos. Los abogados del club están atentos”, comentó la misma fuente.
Rodríguez reclamó US$ 300 mil antes del arranque del Clausura 2018 y también el club tuvo que cancelar la deuda para poder jugar, sino quedaba impedido de actuar en la segunda parte de la temporada, en el Clausura.
En busca de mantener un buen vínculo en tiempo de crisis económica, los directivos tratan de acordar y consensuar de alguna forma con los futbolistas.
Cabe recordar que los futbolistas se encuentran en seguro de paro desde el 6 de abril tras 10 días de licencia debido a la pandemia mundial por el coronavirus y que continúan entrenando cada uno en su domicilio y de forma voluntaria.
Diego Battiste
La mesa de diálogo está planteada para que haya una nueva reunión virtual entre los tres directivos que están encargados de este tema y los tres referentes del plantel: Walter Gargano, Cristian “Cebolla” Rodríguez y Guzmán Pereira, uno de los futbolistas a los que se les termina el contrato a fines de junio, aunque tras la decisión de FIFA, podrá seguir hasta que culmine el Torneo Apertura.
Un dirigente planteó que la anterior reunión se podría haber realizado en persona, cuidando las distancias, porque entendía que era mejor verse las caras y no hablar solo por Zoom.
Las propuestas de las franjas que estableció Peñarol al tope máximo de $ 44.606 que puede abonar el Estado, es pagar hasta $ 129.000 a los salarios más bajos y hasta $ 280.000 a los más altos.
Si bien el club no está obligado a pagar esos complementos, los futbolistas no aceptaron la propuesta y siguen negociando.
Esperan un acuerdo pronto
Según pudo saber Referí, la comisión que se encarga de hablar con los jugadores espera llegar a una solución lo antes posible En principio, la idea del club es no moverse de las franjas planteadas, porque la situación económica del club no lo permite, y procuran llegar a algún tipo de acuerdo complementario.
El gran problema que esgrime Peñarol es que no tiene más dinero que el que ofrece, como consecuencia de la crisis.
En este 2020 Peñarol mantuvo el presupuesto del año pasado, que ronda los US$ 1.300.000 mensuales. Si previo a la pandemia el club se había atrasado en sus compromisos, en medio de esta crisis la situación económica para afrontar esta situación es más delicada. Los jugadores expresaron entender la situación que atraviesa el club, pero no aceptan las franjas y plantearon cobrar todo su sueldo como forma de premio al final de la temporada si son campeones.
Los futbolistas que firmaron contrato en enero, no tienen derecho al seguro de paro. Entre ellos están Jonathan Urretaviscaya, Gary Kagelmacher, Robert Herrera, Matías Britos, David Terans y Krisztián Vadócz, ya que no aportaron por los seis meses que se necesitan para poder recurrir al subsidio.