“Nacional pide el cese inmediato del director del Departamento de Arbitraje de la AUF, Sr. Darío Ubriaco, del funcionario de la AUF Sr. Marcelo De León, así como de los integrantes técnicos de la Comisión de Árbitros”, expresaba el comunicado del 20 de noviembre de 2019 de Nacional, que desestimó el ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y que tres días después precipitó la salida de los tricolores del gobierno del fútbol y de cualquier actividad política relacionada con la sede de la calle Guayabos.
Casi siete meses después de patear las puertas, abandonar la AUF y sin que nada cambiara, porque Ubriaco sigue en la misma función y los cuatro miembros técnicos en el Colegio de Árbitros están en actividad, Nacional volvió a ocupar sus lugares en la AUF.
El pedido del cese de los albos por De León no se ajustaba a la realidad, porque el árbitro era presidente de la AUF, no cumplía otras funciones, y no son los dirigentes del fútbol los que deciden en las actividades gremiales.
El cargo de la mesa ejecutiva lo puede ocupar Aldo Gioia, el mismo dirigente que estuvo en funciones hasta noviembre y que se integró a la comisión directiva actual tras la salida por licencia de Alejandro Balbi.
Ache ingresará en un lugar que durante siete meses, entre mayo y noviembre de 2019, estuvo Julián Moreno, un dirigente que se transformó en una frustrada apuesta política de José Decurnex y Alejandro Balbi por cambiar el rumbo que el club había seguido en los últimos 20 años, desde la llegada de Ache al club.
Leonardo Carreño
Moreno, quien se transformó en una pieza clave en el ejecutivo de Alonso, según expresó el presidente de la AUF a Referí, y lideró la negociación de los derechos de televisión de las Eliminatorias para 2022 dio un paso al costado en noviembre a pedido de la directiva.
Cuando en mayo de 2019 Nacional puso el tema de la elección del candidato para la AUF para acompañar al nuevo gobierno, Ache tenía mayoría en la directiva, pero el presidente quería a Moreno.
En un club presidencialista como Nacional, los dirigentes le dieron la derecha a Decurnex, quien puso a su candidato en la AUF. El expresidente quedó a un costado de los asuntos políticos, pese a ser el primer delegado en la Asociación y, en silencio se enfocó en el proyecto del club social y en las obras del Gran Parque Central, pese a que había sido postergado en una función en la que en la campaña electoral le había dado todo el crédito.
Leonardo Carreño
La decisión en un terreno desconocido para Decurnex, quien en ese momento llevaba cinco meses en el sillón presidencial de los tricolores, le terminó dejando enseñanzas. Por alguna razón recurre al plan que quería la mayoría de la directiva hace un año.
De noviembre 2019 a junio 2020 no cambió nada en la AUF sobre los pedidos específicos de los albos. Ubriaco seguirá hasta el final de la temporada, explicaron este miércoles desde la Asociación a Referí, y la gestión de los miembros técnicos del Colegio de Árbitros no tiene fecha de caducidad.
El único cambio que se proyecta en la AUF es un ajuste en la cúpula arbitral, pero no para este mes de junio, porque la AUF tiene otras urgencias (volver a funcionar tras el seguro de paro, negociar los derechos de TV y terminar la temporada), sino para la temporada 2021.
El próximo año no habrá más un director (Ubriaco), sino una comisión de dirección integrada por dos o tres miembros. Además, se mantendrá el Colegio con sus cuatro miembros técnicos y su presidente, en el único cargo político de ese cuerpo.
¿Este cambio proyectado para 2021 puede ser un motivo para el regreso de Nacional? No. Alonso lo manejaba como opción desde abril 2019, cuando Ubriaco le anunció que continuaría un año.
Leonardo Carreño
Al final de la guerra política que Nacional le planteó a la AUF en noviembre pasado, desde la falta de experiencia de Decurnex en este tema (lo económico y deportivo destacan su gestión), los tricolores mostraron su flaqueza, y Alonso su capacidad para gobernar.
El presidente de la AUF nunca confrontó con Nacional, incluso en la crisis de noviembre, siempre intentó conciliar y en este mes de junio terminó acercando a Nacional a la sede de Guayabos, sin cumplir ninguna de las exigencias de los tricolores.
Un título que no llegó por el pataleo político
En el imaginario colectivo del fútbol podrá quedar el concepto que Nacional fue campeón por las presiones políticas, y los hinchas interpretar que su club cortó el tricampeonato por estas circunstancias.
Sin embargo, en ningún momento los dirigentes albos se adjudicaron el triunfo desde ese lugar sino que lo argumentaron a partir de los éxitos en la cancha, desde lo deportivo, por el buen manejo de su plantel de los tricolores, los aciertos de Álvaro Gutiérrez y los errores de Peñarol (se desprendió de sus jóvenes valores por necesidades económicas, no contrató y se lesionaron las figuras en el tramo final de la temporada), que terminaron perdiendo el tricampeonato.
En una entrevista que en marzo concedió a Referí, ante la pregunta de si creía que Nacional había sido campeón por la movida política, Decurnex respondíó: "No. Para nada. Nacional lo ganó en la cancha. Ese torneo fue una montaña rusa. Estuvimos nueve puntos abajo, después arriba, luego quedamos otra vez abajo. Y ganamos un campeonato histórico con dos finales en cuatro días ante nuestro tradicional rival. La decisión política que tomamos no tiene nada que ver con un triunfo legítimo que nuestros jugadores y técnicos ganaron en la cancha".
¿Qué dice Decurnex en la vuelta a la AUF?
Consultado el presidente de Nacional acerca de cuáles fueron los cambios de los últimos siete meses en la AUF para concretar el regreso, cuando sigue la misma cúpula arbitral de la AUF, Decurnex respondió a Referí: “Han cambiado varios temas y sobre todo una agenda común del fútbol uruguayo. Recorte de gastos y de estructura. También hay algunos temas que se comunicarán en su momento y que son parte importante de nuestro alejamiento en noviembre. La realidad de hoy, seguramente acelerada por la pandemia, es muy distinta”.
¿Qué falta para que se integre Ache?
Antes de asumir en la silla de Nacional en el Ejecutivo, el expresidente tricolor debe realizar el examen de idoneidad que exige el nuevo estatuto de la Asociación, que fue aprobado en noviembre 2018.
Diego Battiste
Después de pasar este filtro, al que deben someterse todos los dirigentes que asumen en la AUF, Alonso tendrá que ponerlo a consideración del Congreso que aprobará la incorporación del dirigente al cuerpo que integran siete dirigentes.