El arquero Leonardo Fagúndez fue una de las grandes figuras de Ferro Carril de Salto en el duelo ante Nacional por la Copa AUF Uruguay, que el tricolor ganó 2-1. Durante su participación en el programa Quedó Picando del canal de streaming de El Observador, el salteño repasó su pasado en formativas de AUF, el contraste entre el fútbol profesional y el amateur, y cómo vivió las horas posteriores a una actuación que quedará en la historia del club.
Más allá de la victoria del tricolor en el marcador, el partido acaparó la atención pública por la historia humana detrás de los protagonistas del equipo salteño. Entre ellos sobresalió la figura de Fagúndez, quien a sus 27 años combinó la exigencia de enfrentar a un grande del fútbol uruguayo con las obligaciones cotidianas de su trabajo en una carnicería.
Una jornada atípica: de la carnicería a la cancha
Antes y después de disputar el encuentro ante Nacional, Fagúndez siguió con su trabajo en la caja registradora de una carnicería de Salto, su medio de vida.
"Fue un día bastante atípico. Nos tuvimos que levantar para ir a trabajar. Yo estoy todo el tiempo en el comercio, con gente continuamente ingresando que te comenta el partido, muy orgullosos también con Ferro por cómo representamos el fútbol del interior", relató el guardameta en diálogo con Quedó Picando.
Lejos de los privilegios del deportista de dedicación exclusiva, el golero explicó la dimensión real que tiene esta disciplina para la gran mayoría de los futbolistas del interior del país.
"El fútbol es más un hobby, porque tenés tu día a día como cualquier persona normal que hace su jornada laboral. El fútbol es como tu desvinculación hacia todo problema; te enfocás en el deporte, estás con tu grupo, con tus amigos. Más allá de que hoy por hoy el fútbol de OFI también es remunerado en la mayoría de las instituciones, no deja de ser un hobby".
El partido, los nervios iniciales y el duelo con las figuras albas
Ferro Carril sufrió el arranque del encuentro ante Nacional, tanto por el impacto emocional de medirse ante un grande como por la diferencia de nivel futbolístico.
"Nos costaron los primeros 15 o 20 minutos. Teníamos compañeros que estaban acalambrados ya en el primer tiempo. Nos costó realmente porque nosotros controlábamos, queríamos hacer un par de giros y te agarraban dos o tres de ellos; era imposible salir de nuestro arco", reconoció el arquero.
Pese a las dificultades iniciales, Ferro Carril logró ordenarse y sostener el trámite gracias a intervenciones determinantes de su arquero, transformándose en uno de los puntos más altos de su equipo y protagonizando jugadas que, reconoció, guardará para siempre en su memoria.
"Creo que la que más me gustó fue la de (Tomás) Verón Lupi, que me la pateó cruzada a la derecha abajo y la pelota se le hace arriba. Fue una jugada difícil porque yo no la estaba viendo y, cuando apareció, salió el bombazo que por suerte pude contener abajo".
Antecedentes, formación y el regreso definitivo a Salto
La solvencia mostrada bajo los tres palos no es casualidad. Fagúndez cuenta con un recorrido previo en el fútbol profesional que incluyó pasajes por las divisiones formativas de Nacional, además de experiencias en planteles de Primera División en Juventud de Las Piedras, Boston River y Nacional de Paraguay. Sin embargo, nunca llegó a debutar.
Al recordar su etapa formativa y su posterior salida del club tricolor, Fagúndez valoró el aprendizaje humano por encima de lo estrictamente deportivo: "Siempre le digo a todo el mundo que para mí la formación que me dio Nacional no fue solo como jugador, sino como persona. Allá por los 14, 15 años tenés asistente social, psicólogo y gente mayor que está todo el tiempo ayudándote a mejorar en la vida. Más allá de lo futbolístico, lo que queda siempre es la persona".
Aunque reconoce que fue difícil volver a Salto a sus 20 años considerando que fracasó en el fútbol profesional, hoy Fagúndez destaca los aprendizajes y las experiencias que le dejó esa etapa, y valora su actual vida en el departamento del litoral, con su pareja embarazada de la que será su primera hija. "Hoy estoy muy bien acá, tiene que venir una muy buena oferta para que me vaya", sentenció.