Un partido entre Brasil y la selección uruguaya que se disputó hace exactamente 50 años, el 28 de abril de 1976 en el Estadio Maracaná, en el que los locales vencieron a Uruguay 2-1 por la Copa Atlántico en el Maracaná, es muy recordado por el lío descomunal que se armó ni bien terminó el encuentro y Sergio "Colacho" Ramírez corrió hasta el túnel a Rivellino, la gran estrella brasileña, quien se tiró sin pisar los escalones al bajar.
La Copa Atlántico era una competencia creada para fortalecer la rivalidad entre los países sudamericanos; Argentina y Paraguay también participaron.
Pero el espectáculo y el buen fútbol dieron paso a la agresividad en el terreno de juego. Zico, una de las estrellas brasileñas, fue el blanco constante de los uruguayos durante todo el partido.
Uruguay, dirigido por José María "Chema" Rodríguez, esa noche formó con Walter Corbo; Mario González, Alfredo De los Santos, Nil Chagas, Sergio Ramírez; Nelson Acosta, Darío Pereyra, Julio César Giménez; Rudy Rodríguez, Fernando Morena y Daniel Torres. En el transcurso del segundo tiempo, ingresaron Manuel Keosseian (quien terminó expulsado) por Torres, y Hebert Revetria por Rudy Rodríguez, ambos a los 61 minutos.
Lo que pasó durante el partido hace 50 años
Zico, de hecho, fue quien sufrió la falta que desencadenó la agresión. Tras eludir a varios jugadores, el brasileño fue derribado por el lateral izquierdo Sergio "Colacho" Ramírez -quien entonces defendía a Huracán Buceo- al borde del área.
En medio de la confusión, Rivellino golpeó a Ramírez. Pero la multitud, que intentaba calmar los ánimos, logró apaciguar la situación momentáneamente, y el partido continuó con Marco Antonio ejecutando el tiro libre.
Sin embargo, el encuentro terminó en el minuto 90 con una victoria brasileña de 2-1: los goles fueron de Daniel Torres para Uruguay, y de Rivellino y Zico, para Brasil.
Pero Colacho Ramírez no olvidó el incidente con Rivellino. Fue entonces cuando comenzó una de las escenas más legendarias en la historia del Maracaná.
Tras el pitazo final, el uruguayo, aún furioso por el golpe, comenzó a perseguir a Rivellino, desatando una piñata general, una de las más grandes en las que participó la selección brasileña.
Pero el notable volante, al ver el peligro, retrocedió hacia el vestuario para escapar de la pelea y corriendo, se tiró como venía en el túnel. Sin embargo, se resbaló al inicio de las escaleras de acceso, creando la memorable escena en el Maracaná.
A pesar de la caída, Rivellino logró ponerse a salvo, mientras que el uruguayo Ramírez no tuvo tanta suerte y terminó protagonizando un intenso altercado con la delegación brasileña.
colacho
Sergio "Colacho" Ramírez defendió a Flamengo con el que fue bicampeón carioca en 1978 y 1979
Al final, todo salió bien. Pero la persecución de Ramírez a Rivellino sin duda quedó grabada en la historia de la selección brasileña y al poco tiempo, derivó en su contratación por parte nada menos, que de Flamengo.
Con ese club de Brasil ganó dos veces el Torneo Carioca en 1978 y 1979, y disputó 94 partidos, anotando dos goles.