26 de octubre de 2026 11:14 hs

La Tribuna del Agro en El Observador: "Fue un comprometido defensor del Uruguay agroexportador y como tal lo queremos recordar hoy", expresó Carlos María Uriarte, en una columna donde reflexionó sobre Jorge Batlle, a 10 años del fallecimiento de quien fue presidente de la República desde 2000 a 2005.

Tributo a Jorge Batlle, "la vaca les gana"

Por Carlos María Uriarte / @uriartec1 / (*), especial para La Tribuna del Agro en El Observador

El pasado 24 de octubre se conmemoraron 10 años de la desaparición física del presidente Jorge Batlle, pero su presencia se mantiene muy viva entre nosotros.

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Sus mensajes, que aun circulan por los medios, no dejan de sorprendernos por su vigencia a pesar del pasar de los años.

Quisiéramos rendirle un tributo a un gran uruguayo, y uno de los mejores presidentes que hemos tenido desde la vuelta a la democracia.

A los 88 años el Dr. Jorge Batlle, presidente del Uruguay entre 2000 y 2005, dejó esta vida en Tacuarembó, de la forma que la mayoría de nosotros nos gustaría hacerlo, en pleno uso de sus facultades físicas y psíquicas, desbordando energía y en plena actividad para lograr el Uruguay de sus sueños.

Fue una persona con principios y valores, que siempre mantuvo el interés general por arriba de todo, a pesar del costo político y/o personal que eso pudiera significar.

Desgraciadamente 10 años después nuestra política se parece cada vez menos a la que él practicaba.

Cada vez más se toma en consideración el costo político y así temas trascendentes como la seguridad, la educación, y el tamaño del Estado se esquivan o se postergan.

Fue un comprometido defensor del Uruguay agroexportador y como tal lo queremos recordar hoy.

Aftosa, crisis financiera, clima adverso y baja de precios

Durante su mandato la ganadería pasó por el infierno. Se dieron momentos trágicos para el sector como la fiebre aftosa, la crisis financiera, sequías e inundaciones y baja de precios internacionales, que solo pudieron ser sorteados porque quien dirigía el barco era Jorge Batlle.

En octubre del 2000, a pocos meses de haber asumido, se dió la reaparición de la fiebre aftosa en Uruguay, en Artigas primero (foco que fue controlado) y luego en abril del 2001 en Soriano, donde se reintrodujo la enfermedad desde Argentina.

Recordamos y resaltamos la actitud del presidente Batlle en aquel entonces, cuando ante la sugerencia de hacer lo mismo que había hecho Argentina, el respondía: “Mi mamá me enseñó a no mentir”.

Esa frase tuvo un singular significado para nuestro país.

En casi seis meses Uruguay retomó sus exportaciones tanto al Mercosur como a la Unión Europea.

En poco más de un año estábamos ingresando al circuito no aftósico bajo la condición “libre de aftosa con vacunación”, cuando a nuestros vecinos les costó 14 años lograr igual reconocimiento.

Al año siguiente de la crisis de la fiebre aftosa sucedió la crisis financiera, las corridas bancarias, la desesperación.

La crisis económico-financiera de Uruguay en 2002 fue la peor catástrofe de la historia reciente del país, originada por un fuerte contagio de la crisis de Argentina, la devaluación en Brasil, problemas estructurales internos y fraudes bancarios.

Consecuencia de todo ello, se dio una prolongada recesión, con una caída acumulada del PBI superior al 16% entre 1999 y 2002, el desempleo trepó hasta cerca del 17%, el salario real cayó alrededor de un 25%, la pobreza aumentó drásticamente y la deuda pública llegó a superar el 100% del PBI.

En el peor momento de la crisis financiera, con su popularidad por el piso, eligió el camino más difícil: evitar el default, honrar los compromisos, enfrentarse al Fondo Monetario Internacional y pedir sacrificios.

Y cuando se equivocó, como en el desgraciado episodio de la nota con Bloomberg en plena crisis de 2002, fue a Buenos Aires a pedir disculpas en persona, con lágrimas en los ojos.

Se necesita mucho coraje y grandeza para proceder así.

Cabe destacar que cuando Batlle terminó su mandato, entregó la casa en orden a pesar de todas las desventuras que le tocó enfrentar, pero el costo político que hubo que pagar fue muy alto. Muy probablemente ello facilitó la llegada al poder del Frente Amplio. Y fue precisamente el Frente Amplio quien inauguró obras instrumentadas durante la presidencia de Batlle, como por ejemplo la primera planta de celulosa de UPM (antiguamente Botnia) en 2007 y el nuevo Aeropuerto Internacional de Carrasco en el 2009, entre otras.

Hoy la historia lo ha revindicado, como un gran estadista, político y sobre todo uruguayo.

Hoy nos hacen falta líderes como Jorge Batlle, con el coraje de defender sus convicciones, aun al precio de perder votos, y que el hacerlo sea políticamente incorrecto.

Ojalá la nueva generación de dirigentes de todos los partidos, se anime a recoger su legado.

Diez años después de su partida, la ganadería uruguaya está en el cielo, lo que más que nunca nos recuerda su célebre frase: "La vaca les gana".

Jorge Batlle fotografiado por Julio Testoni, 2000

Jorge Batlle fotografiado por Julio Testoni, 2000

Principales medidas para el agro en el gobierno de Batlle

Corrección del atraso cambiario: su gobierno estuvo comprometido con corregir este flagelo que ha sido y aun es una pesada carga para el sector exportador del Uruguay.

Rebaja parcial del 18% de la Contribución Inmobiliaria Rural, con el objetivo de aliviar la carga fiscal del sector agropecuario, especialmente tras la crisis económica del 2002.

Derogación de las facultades del Poder Ejecutivo para fijar detracciones a las exportaciones.

Creación del Fondo de Reconstrucción de la Granja (Fondo de la Granja) en 2004.

Creación del Fondo de Fortalecimiento para la Actividad Lechera (FFAL) y del Fondo de Financiamiento y Recomposición de la Actividad Arrocera (FFRAA) en 2002.

Instrumentación del Sistema Nacional de Trazabilidad, cuyo germen fue una misión a Irlanda y Reino Unido organizada por el Plan Agropecuario, y que el propio Batlle comandara.

Creación de los remates por pantalla: como respuesta a las limitantes de movimiento que la aftosa creo, en el Plan Agropecuario surgió esta idea de rematar los ganados sin moverlos, la filmación y la certificación de los lotes estuvieron a cargo de los técnicos del Plan Agropecuario y el primer remate ocurrió en Cerro Colorado.

Su visión sobre el agro

Era un convencido de que Uruguay debía crecer de la mano de las exportaciones, que en su inmensa mayoría provienen del campo.

Siendo presidente, pronosticó un fuerte crecimiento y la duplicación de las exportaciones agropecuarias del país (proyectándolas de US$ 2.000 millones a US$ 4.000 millones), sosteniendo que el futuro del sector era clave para la economía nacional.

Hoy día las exportaciones del sector superan los US$ 10.000 millones.

Fue un acérrimo critico de los subsidios agrícolas de la Unión Europea, señalando que alteraban y distorsionaban los precios internacionales para la producción uruguaya.

(*): ingeniero agrónomo, productor agropecuario, presidente de AUGAP, expresidente de la Federación Rural (FR) y exministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP)

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