Una nueva demanda contra AstraZeneca y el Estado argentino vuelve a poner bajo la lupa una de las vacunas contra el COVID-19 que también fue utilizada durante la campaña de inmunización en Uruguay.
El reclamo fue presentado por Emanuel Alejandro Ocaña Francia, de 34 años y oriundo de la provincia de Salta, que reclama una indemnización superior a $191 millones (pesos argentinos) por una serie de problemas de salud que atribuye a las dos dosis que recibió en 2021.
La presentación judicial sostiene que, después de la vacunación, el joven comenzó a atravesar distintos problemas de salud que posteriormente derivaron en diagnósticos de síndrome antifosfolipídico, plaquetopenia, alteraciones renales, lesiones cerebrales y crisis convulsivas.
Emanuel Alejandro Ocaña Francia
Agencia NA (Captura de video)
La documentación médica incorporada al expediente será uno de los elementos que deberá analizar la Justicia para determinar si existe un vínculo causal entre las dosis y las patologías denunciadas.
El caso se suma a otros reclamos presentados contra AstraZeneca en Argentina, aunque se trata de expedientes diferentes. Entre ellos aparece el de Flavia Ochoa, una mujer de Córdoba que atribuye a una dosis del fármaco recibida en enero de 2022 el desarrollo de un síndrome de Guillain-Barré.
¿Qué efectos le atribuyen a la vacuna AstraZeneca?
Ocaña Francia recibió dos dosis de la vacuna AstraZeneca durante 2021. De acuerdo con la documentación incorporada a su demanda, después de la vacunación comenzó a presentar distintos síntomas y posteriormente atravesó episodios que requirieron atención médica e internaciones.
Entre las afecciones registradas aparecen fuertes dolores de cabeza, falta de energía, hemorragia nasal, crisis convulsivas, hipertensión arterial severa, lesiones cerebrales de características vasculares, alteraciones renales y plaquetopenia. Durante una internación en el Hospital Italiano de Buenos Aires, en noviembre de 2023, se consignó además el diagnóstico de síndrome antifosfolipídico.
El síndrome antifosfolipídico es un trastorno autoinmune que puede favorecer la formación de coágulos sanguíneos y provocar complicaciones en distintos órganos. En el caso de Ocaña, la documentación presentada en la causa también menciona lesiones cerebrales, alteraciones de la función renal, proteinuria y crisis epilépticas vinculadas con lesiones isquémicas.
Otro elemento incorporado al expediente es un certificado médico emitido el 20 de agosto de 2024 por el médico Agustín Muñoz, del Sanatorio San Roque de Salta. Allí se hace referencia a un síndrome de trombocitopenia-trombosis posterior a la vacunación con AstraZeneca y el caso fue registrado como Evento Supuestamente Atribuible a la Vacunación o Inmunización (ESAVI).
La demanda también incluye un Certificado Único de Discapacidad emitido en enero de 2024. El documento registra secuelas vinculadas con enfermedad cerebrovascular, alteraciones de la marcha y movilidad y hemiplejía.
Ocaña reclama más de $191 millones (pesos argentinos) contra AstraZeneca y el Estado nacional. Entre los aspectos que deberán ser determinados durante el proceso judicial se encuentra el grado de incapacidad que presenta y, especialmente, si existe una relación causal entre las enfermedades denunciadas y las dosis recibidas.
El antecedente de Flavia Ochoa y la utilización de AstraZeneca en Uruguay
El reclamo de Ocaña no es el primer proceso judicial argentino que atribuye problemas de salud a la vacuna de AstraZeneca. Flavia Ochoa, oriunda de la localidad cordobesa de Coronel Moldes, inició también una demanda contra el laboratorio y el Estado argentino luego de recibir una dosis el 4 de enero de 2022.
En su caso, la mujer sostiene que pocas horas después comenzó a sufrir calambres y dolores musculares y que posteriormente perdió progresivamente la movilidad de brazos y piernas. Fue diagnosticada con síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia y, de acuerdo con la documentación incorporada a su expediente, se determinó una incapacidad laboral del 75,6%.
Los beneficios de las vacunas contra el COVID-19
Lejos de casos ínfimos y puntuales aún en investigación, la vacuna contra el coronavirus redujo el riesgo de eventos cardiovasculares mayores vinculados al COVID-19 en alrededor de un 40%, según un nuevo estudio.
La pesquisa, publicada en junio en JAMA Internal Medicine, también sugirió que los fármacos consignaron un beneficio más amplio en salud pública: redujo moderadamente las afecciones cardiovasculares, las hospitalizaciones y las muertes por todas las causas, incluidas aquellas no vinculadas a la enfermedad.
Universidad de Washington St. Louis
"Nos indica que estas vacunas tuvieron efectos beneficiosos incluso en personas que no saben que contrajeron Covid-19", explicó el médico científico y epidemiólogo clínico sénior en la Universidad de Washington en St. Louis y coautor de la investigación, Ziyad Al-Aly.