Santiago de Chile dio un paso clave para completar uno de sus principales corredores viales: los túneles de las autopistas Américo Vespucio Oriente I (AVO I) y Américo Vespucio Oriente II (AVO II) quedaron conectados.
El hito en materia de infraestructura permitirá cerrar el anillo vial Américo Vespucio y unir mediante una autopista de alto estándar los sectores norte y sur de la capital chilena.
Presidente Kast encabezó hito que conectó los túneles de AVO I y AVO II del anillo vial Américo Vespucio
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El paso se concretó en junio, durante una actividad encabezada por el presidente de Chile, José Antonio Kast, y el biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange.
El nuevo tramo se desarrolla principalmente debajo de la avenida Américo Vespucio y avenida Ossa, en las comunas de La Reina, Ñuñoa, Macul y Peñalolén. La obra tiene una extensión aproximada de 5,2 kilómetros y forma parte del Plan Maestro de Transporte de la Región Metropolitana.
¿Cómo será el anillo de urbano que sumará Sudamérica?
AVO II contempla dos túneles independientes de 4,8 kilómetros cada uno, con tres pistas por sentido. La infraestructura se encuentra entre 23 y 54 metros de profundidad y pasa por debajo de la Línea 4 del Metro de Santiago. Una vez habilitada, permitirá circular a velocidades de hasta 100 kilómetros por hora.
La conexión realizada entre AVO I y AVO II constituye el punto que faltaba para integrar este sector con el resto de la circunvalación. Por el norte, la nueva vía quedará vinculada con AVO I, mientras que hacia el sur tendrá conexión con la Autopista Vespucio Sur. De esta manera, el anillo Américo Vespucio podrá funcionar con estándar de autopista en todo su recorrido.
El biministro Louis de Grange destacó durante el acto la complejidad de los trabajos y afirmó: "Esto es ingeniería de clase mundial, ingeniería desde Chile hacia el mundo". También señaló que el proyecto permitirá reducir los tiempos de viaje en el sector intervenido.
La infraestructura tendrá impacto sobre los desplazamientos de aproximadamente 660.000 personas de La Reina, Peñalolén, Ñuñoa y Macul. Además, permitirá trasladar hacia los túneles parte del flujo vehicular que actualmente circula por la superficie, donde transitan unos 3.500 vehículos por hora.
El presidente José Antonio Kast, por su parte, remarcó que el coloso representa un trabajo conjunto entre el sector público y privado. "Aquí está el mundo privado, el mundo público, trabajando unidos en algo que es una política de Estado", sostuvo durante la ceremonia.
En abril de 2026, AVO II registraba un 34,91% de avance y contaba con 1460 trabajadores, de los cuales 110 eran mujeres. La obra también incluye intervenciones sobre la superficie, con parques, áreas de paisajismo, ciclovías, equipamiento comunitario y mejoras en las vías existentes.
El proyecto quedará terminado, de acuerdo con el cronograma informado por la Dirección General de Concesiones, en diciembre de 2028.