La plataforma desembolsó unos 5,2 millones de dólares para liquidar todas las multas que tenía pendientes de pago con la Justicia brasileña, en el marco de una causa penal por desinformación y delitos de odio en Internet.
El juez Alexandre de Moraes, encargado del caso, analizará ahora la petición de X y decidirá, sin un plazo determinado para ello, si ordena el restablecimiento de la red social o mantiene el bloqueo, como ya hizo la semana pasada.
Si opta por restablecer el servicio de X durante las próximas 48 horas, la red podría volver a funcionar en la recta final de la campaña para las elecciones municipales, previstas para el domingo.
De Moraes suspendió X hace poco más de un mes por la negativa de la empresa a eliminar una decena de perfiles dedicados a desinformar y ligados a la extrema derecha que abandera el expresidente del país Jair Bolsonaro. De Moraes también impuso a la compañía millonarias sanciones económicas que han ido aumentado de valor mientras Musk mantuvo vivo su desafío contra la máxima instancia judicial del país.
El magante sudafricano llegó a cerrar la oficina de X en el país y retiró a los representantes legales de la red social, pero al final optó por cumplir las resoluciones dictadas por De Moraes, a quien calificó de "dictador" y acusó de "violar" la Constitución brasileña.
Lula respaldó el castigo a X y, en la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York, criticó de forma velada a Musk al animar a América Latina a "no intimidarse ante individuos, corporaciones o plataformas digitales que se creen por encima de la ley".
En base a EFE