Antes de viajar a Nueva York para la Asamblea General de Naciones Unidas, un borrador de agenda del presidente Yamandú Orsi incluía una invitación de Zohran Mamdani a un foro con mandatarios. La posible foto entre el mandatario y el joven alcalde socialista era seguida con expectativa dentro del Frente Amplio, según pudo reconstruir El Observador, en un contexto de creciente aislamiento de los gobernantes de izquierda en el hemisferio.
La cumbre nunca ocurrió, como informó semanas atrás el semanario Búsqueda. Mamdani sí visitó a Lula Da Silva en la residencia brasileña en Nueva York y presidió junto al mandatario español Pedro Sánchez un desayuno al que también asistieron el gobernador peronista Axel Kicillof, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el magnate Alex Soros.
El canciller Mario Lubetkin contó luego en entrevista con El Observador que Uruguay planteó en un inicio al entorno de Mamdani si la propuesta inicial “podía ser a otro nivel” –con un jerarca de menor rango– dado que Orsi tendría una agenda ajetreada. Sin embargo, no descartó un encuentro a futuro, con la salvedad de que los vínculos del presidente son “sobre todo de primeros ministros y presidentes, no a otro nivel”.
Fernando Gambera, titular de la Comisión de Asuntos Internacionales del Frente Amplio (Carifa), deslizó días más tarde que lamentaba que la reunión no hubiera ocurrido.
Lo cierto es que la coalición oficialista tiene “interés” y mantiene “latente” la posibilidad de un encuentro con el alcalde que antagoniza con las políticas de Donald Trump.
A través de una exposición en la Universidad de Nueva York en 2024, primero se generaron las “condiciones para habilitar un espacio de conversación partidaria” con el ala progresista del Partido Demócrata estadounidense, contó a El Observador el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira.
Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio
Foto: Gastón Britos / FocoUy
El mes pasado, en tanto, llegaron a Montevideo en el marco del Congreso Panamericano varios congresistas norteamericanos, así como allegados al entorno de Mamdani. Ahí “se planteó la posibilidad” de un intercambio, aunque no será en lo que queda del año.
“Supongo que el año próximo intentaremos. Sé que hay interés, es una cosa positiva y a nosotros nos interesa”, manifestó Pereira.
El presidente del Frente Amplio consideró que Mamdani “irrumpió con una agenda temática compartible” y que está “gobernando con relativo éxito”.
En otras ocasiones, el Frente ha encontrado sintonía en el ala menos conservadora –y minoritaria– de los demócratas. A modo de ejemplo, un homenaje a José Mujica propuesto por Orsi a los presidentes progresistas al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas convocó entre otros al senador Bernie Sanders.
Mientras tanto, aún sigue pendiente una reunión entre Orsi y Trump. El canciller Lubetkin ha manifestado la voluntad de Uruguay de ponerle fecha a esa convocatoria, aunque desde Casa Blanca aún no hubo novedades y se espera que sea el año que viene.
A eso se suma la ausencia por motivos de salud en las últimas semanas del embajador Lou Rinaldi, amigo personal de Trump y a quien Orsi ha considerado en su entorno como un “amigo” para el vínculo con Uruguay.
Mamdani y Trump
“ICE debilita la seguridad pública (...). Esta es una agencia que debe ser abolida”, reclamó este viernes el alcalde Mamdani tras el episodio en que un agente de la fuerza del orden migratorio disparó sobre un hombre de origen dominicano que viajaba en su auto con su hijo de cinco años en el asiento trasero.
La denuncia de Mamdani contra la política migratoria de Trump y su promesa de que “la ciudad de Nueva York no se quedará cruzada de brazos” es uno más de los choques que ha protagonizado el alcalde con el mandatario, que también es un hijo de la metrópolis neoyorquina.
"La visión trumpista del futuro no está funcionando", dice el economista.
Getty Images
Los dos han oscilado entre elogios pragmáticos y antagonismos ideológicos. “Espero que sea un gran alcalde. Tiene potencial para ello”, le dijo Trump a Mamdani en la residencia oficial del alcalde tras una reunión semanas atrás, pese a que a mediados del año pasado había llamado al flamante jerarca electo un “lunático de la izquierda radical”.
Mamdani, en tanto, quien tiempo atrás había tildado de “fascista” al presidente norteamericano”, justificó en esa misma encuentro su compromiso de reunirse “con cualquier persona que pudiera hacer algo por los neoyorquinos”.
El alcalde, musulmán de religión y originario de Uganda, llegó al poder con una sonrisa imborrable que sus detractores consideran impostada y con una agenda reformista para bajar el costo de vida de las viviendas en Nueva York y aumentar los servicios públicos en su gobierno.
Días atrás, por ejemplo, recibió un revés judicial cuando un juez de Staten Island impugnó un impuesto impulsado por Mamdani sobre las casas de lujo.