La mutualista Casmu, la tercera más grande del país con 175 mil usuarios, analiza una serie de medidas para mejorar su situación financiera luego que el balance del 2025 –el último año de la administración de Raúl Rodríguez– cerrara con un rojo de US$ 26 millones.
El balance y el informe de la Comisión Fiscal fueron aprobados por una asamblea de socios el martes a la noche, día en que el nuevo consejo directivo encabezado por Domingo Beltramelli también presentó un “plan de reestructura”.
El plan, según supo El Observador por fuentes de la mutualista, tiene varias líneas generales y es considerado como una continuación de las acciones que la directiva viene tomando desde octubre cuando asumió.
En este sentido, uno de los principales puntos es una reestructura financiera que busca la “viabilidad económica” de la mutualista que fue intervenida por el gobierno desde el año 2024.
El objetivo principal es “detener el déficit operativo mensual y reestructurar el pasivo”, se lee en un informe al que accedió El Observador. “Nuestra prioridad absoluta es frenar las pérdidas para asegurar la continuidad y liberar flujo de caja para la operatividad diaria”, agrega.
Para lograrlo, se proponen tres acciones clave. Se plantea implementar un sistema centralizado de compras y renegociar con proveedores para mejorar los plazos de pago, eliminar sobreprecios y optimizar la cadena de suministro. También se busca implementar un sistema de control interno, auditoría de procesos y un “plan de austeridad” que reduzca gastos no asistenciales.
Por último, se propone la gestión de un “instrumento financiero robusto” para canjear deuda de corto plazo (con intereses altos) por deuda estructurada de largo plazo, aliviando la "presión financiera inmediata". Sobre este instrumento, el plan habla de un “fideicomiso con garantía estatal”, aunque desde la mutualista señalaron que no está definido.
En una conferencia de prensa este miércoles, Beltramelli señaló que asumieron con el mandato de ordenar las cuentas y eliminar las ineficiencias. “Hemos reducido el déficit operativo mensual en aproximadamente un 50% en los 5 primeros meses”, expresó y aseguró que hicieron “ajustes significativos” a nivel gerencial y cargos de confianza que permitieron ahorros superiores a los US$ 400 mil mensuales.
La gerenta financiera María Ana Porcelli agregó que han “bajado las cifras de los intereses de forma importante” y están “regularizando algunos créditos”. “Creemos que en pocos meses podremos reperfilar (las deudas) y salir de esa situación”, subrayó.
Al ser consultados si estaban pensando en un nuevo fideicomiso –el Parlamento le aprobó una partida por US$ 54 millones en 2024– Porcelli dijo que estaba “todo arriba de la mesa” mientras que Beltramelli mencionó que en la situación en que habían encontrado la mutualista no podían “dejar de lado ningún planteo”.
Fuentes de la salud señalaron que la posibilidad ha sido comentada informalmente con autoridades de los ministerios de Salud Pública (MSP) y Economía y Finanzas (MEF).
Tal como mencionó Porcelli, lo que buscan es dejar de tener que pedir a prestamistas, que entregan dinero a “tasas usureras”, ya que Casmu tiene restricciones para acceder a financiamiento tradicional. La mutualista figuraba este jueves como deudor grado 4 en BROU, Scotiabank y Santander.
El País informó este miércoles que en su informe de 2025 los interventores de Casmu dieron cuenta de una tasa efectiva anual para operaciones realizadas por plazos menores a 10 días llegó a ser de 579,5% en pesos y 189,3% en dólares.
Beltramelli también detalló que apuntan a mejorar la “calidad asistencial”, que es el “punto más importante por el cual existe el Casmu”.
“Lo más importante es tener una atención personalizada basada en un excelente primer nivel de atención. Vamos a priorizar para que no se recargue”, dijo. Señaló que en estos meses lograron reducir los tiempos de espera en exámenes y cirugías y manifestó que buscarán un financiamiento eficiente en áreas críticas como CTI, emergencias, oncología, maternidad, Imaes y la emergencia médica 1727.