La Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay (CSEU) dio como "orientación" a los sindicatos que la componen sumarse al paro del PIT-CNT del próximo martes de 12 de agosto.
La propuesta del CSEU es un paro de 24 horas con movilizaciones y estará a estudio de cada uno de los sindicatos que la componen. Desde la coordinadora anunciaron que algunos trabajadores ya definieron su participación y otros lo harán en el correr de los próximos días.
Entre los planteos están las reivindicaciones por el 6% del PBI para la educación y 1% para la investigación e innovación. También afirmaron que generó preocupación el planteo del oficialismo sobre las restricciones fiscales que se heredan del anterior gobierno.
"La educación pública requiere mayor financiamiento, para cumplir con los compromisos asumidos por el propio gobierno", dijo el dirigente de la CSEU José Olivera, quien también es el vicepresidente de la Federación Nacional de Profesores de la Educación Secundaria (Fenapes).
Entre ellos, mencionó la "alimentación en educación media, bono educativo, políticas de becas o extensión de tiempo pedagógico", dijo Olivera en diálogo con El Observador.
"Hay otro componente que tiene que ver con el salarial todavía no conocemos las pautas del gobierno", agregó el dirigente sindical.
El primer paro general al gobierno de Yamandú Orsi
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Difusión PIT-CNT
La mesa representativa del PIT-CNT definió un paro general parcial el martes 12 de agosto, entre las 09:00 y las 13:00 de este día.
Esa movilización será la primera en lo que va del gobierno encabezado por el presidente Yamandú Orsi, y se dará en el marco de negociaciones salariales y de la discusión del presupuesto quinquenal.
La conflictividad en la industria de la pesca y láctea, como la pérdida de puestos de trabajo en ese sector de la economía también integrarán la plataforma.
En lo que respecta a los trabajadores de la actividad privada, la central sindical ha planteado reparos respecto a los lineamientos presentados por el Poder Ejecutivo. Uno es que la fórmula propuesta si bien da prioridad a los salarios más sumergidos no asegura el crecimiento real, porque ese componente depende de que se cumplan las metas de inflación proyectadas por el Banco Central (BCU) de 4,5%.