En la noche del viernes, cuando llegó a La Pasiva, Lust se sorprendió al ver a tanta gente reunida. Más le llamó la atención que hubiese personas que se habían trasladado desde Mercedes o Colonia especialmente para escucharlo. La mayoría de los concurrentes eran de mediana edad; él hizo una introducción y luego empezó un ida y vuelta de preguntas y respuestas.
Entre platos de pizza, refrescos y cervezas –cada asistente pagaba lo que quisiera consumir– comenzó la tertulia. Asistentes a la reunión relataron a El Observador que Lust habló de la nueva etapa a nivel comunicacional que atraviesa y luego se refirió a los que considera “los problemas del país”. Fue crítico con todos: con el gobierno y con la coalición.
Un abogado le consultó por el Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS); otro sobre la posibilidad de realizar allanamientos nocturnos; y hubo un joven que le advirtió sobre el carácter “satánico” de Carlos Marx. La mayoría de las preguntas tenían que ver con el futuro electoral y él repitió algo que dice en cada lugar que habla: la Coalición Republicana debe ir unida a las urnas.
Citó a San Agustín para hablar de moral y ley, defendió el liberalismo económico, mencionó la necesidad de cerrar empresas públicas deficitarias y se refirió al PIT-CNT y las vacantes estatales. Estuvo un buen rato saludando y tomándose fotos al término de la reunión.
Una gira constante
“¿Por qué no hacés un programa en YouTube y empezás a decir lo que te parezca de cualquier tema?”, le sugirió a Lust su hija. Era noviembre de 2025 y la administración de Yamandú Orsi transitaba su primer año gobierno.
“Empecé una vez por semana con un programa de YouTube en un estudio que me prestaron, con una camarita que compré por Tienda Mía. Fue aumentando el número de televidentes, tanto que después, en marzo me dijeron que tendría que hacerlo dos veces por semana, porque en un mes tuve treinta mil visualizaciones”, relató Lust a El Observador.
“Era un programa un poco raro. En el primero hablé veinte minutos sobre la tumba de Cristóbal Colón”, rememoró.
Después apareció Petinatti y de la mano de la radio se concretó la masividad. Lust empezó a llegar a otro público, al que le habla de política, economía, historia o filosofía. La gente le manda mensajes; las reproducciones se disparan.
Luego comenzaron las invitaciones para organizar encuentros mano a mano. “Hace diez minutos me llamó un señor que quiere juntar a unos empresarios a charlar. Se empezó a correr la voz y me invitan a casas de familia. Se juntan diez o quince personas en Carrasco, Paso de la Arena, Las Piedras, Pando o Progreso. Ahora tengo que ir a Tranqueras, Rivera, Tacuarembó y Rocha. Ya fui a Mercedes, cuando me llamaron de un hogar de ancianos”, contó Lust.
La política es un tema recurrente en las charlas: le preguntan por el gobierno y por la oposición. Él se define como de centroderecha y liberal en lo económico. “El socialismo en el mundo ha fracasado”, sentenció.
“La izquierda instaló el discurso de que si vos sos de izquierda, sos una buena persona. Si vos estás a favor del aborto, sos una persona progresista. Si vos defendés los grupos feministas, sos un tipo que está al día. Pero si vos pensás que el aborto es inconveniente, no sos una persona que piensa distinto, sos una mala persona. Ese es el discurso de la izquierda. Es muy frecuente usarlo cuando dice ‘esto es un avance de la derecha’, como que fuera una enfermedad para la humanidad”, añadió Lust.
Pasado, presente y futuro
Nacido en Paysandú en 1959, Lust llegó a Montevideo para estudiar Derecho y comenzó a militar en el Partido Nacional, aunque nunca ocupó cargos públicos. Se recibió de abogado, se convirtió en constitucionalista y docente.
En el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010) fue contratado a término como asesor en temas impositivos y de la Agencia Nacional de Vivienda. “Un senador del Frente Amplio me dijo que cuando el presidente le pidió el nombre de personas técnicas, él había dado el mío”, recordó, aunque aclaró que nunca fue parte de la coalición de izquierda.
En 2019 recibió un llamado de Cabildo Abierto, un flamante partido que concurría por primera vez a las urnas bajo el liderazgo del general retirado Guido Manini Ríos, que se transformó en una sorpresa desde el punto de vista electoral. Aceptó y se convirtió en uno de los once diputados del grupo. A diferencia de la mayoría de sus correligionarios, traía una sólida formación en derecho que enseguida lo posicionó en la Cámara de Representantes.
En junio de 2020, en un Uruguay dominado por el temor a la pandemia de covid-19, Lust resolvió dejar en claro su perfil. Si bien integraba la coalición de gobierno, llevó adelante la primera interpelación de la administración de Luis Lacalle Pou, por el contrato de instalación de la segunda planta de celulosa de UPM. Decidió jugar fuerte y convocó a cuatro ministros: Azucena Arbeleche (Economía), Luis Alberto Heber (Transporte), Omar Paganini (Industria), e Irene Moreira (Vivienda). Esta última no solo era de Cabildo Abierto, al igual que él, sino que también se trataba de la esposa de Manini Ríos.
Tres años después, luego de algunas diferencias, se separó de Cabildo y fundó el Partido Constitucional Ambientalista, que en las elecciones de octubre de 2024 obtuvo unos catorce mil votos. De cara al balotaje, recorrió todo el país junto a otros dirigentes de la Coalición Republicana en apoyo a Álvaro Delgado. Con el triunfo de Yamandú Orsi, y sin poder retener su banca, se fue alejando de la política. De cara a las municipales, el senador blanco Rodrigo Blás dijo que pensaba en él para ocuparse de la gestión ambiental de Maldonado, pero fue derrotado por Miguel Abella en las urnas y esa opción también quedó por el camino.
Al término de su labor legislativa, Lust resolvió ocuparse de asuntos que tenía pendientes desde hacía años, con cosas tan domésticas como reformar el baño de su casa. Poco después, su hija le sugirió hacer los videos y a partir de ahí comenzó el periplo que hoy lo ha convertido en una figura que tiene más visibilidad que la que tuvo en sus años como parlamentario.
Todavía no tiene claro su futuro político, aunque sigue en contacto con legisladores que a veces le piden colaboración en la redacción de proyectos de ley y él los revisa. Se considera coalicionista, pero señala que “hay que esperar” porque “hoy el panorama es incierto”.
Es de los que considera que la Coalición Republicana debe ir bajo un mismo lema, con distintas opciones dentro de ese paraguas. “Como es el Frente Amplio”, ejemplificó. “Si no hay coalición y cada uno va por su cuenta, puedo ir mirando. En el año 2028, cuando empiece la campaña real voy a ver qué hago y cómo estoy de salud, que es lo más importante. Hoy no tengo ni idea”, añadió.
Mientras habla por teléfono recibe notificaciones de WhatsApp de una señora que lo convoca para otra charla. Se acostumbró a que lo pare gente para hablar en la calle, mucho más de lo que le ocurría durante sus años de legislador.
Entre risas, agregó: “ayer me escribió una persona, que no sé quién es, que me dijo: ‘vos sos una mezcla de Chico Tazo (Benito Nardone) y Gonzalo Aguirre. ¡Mirá la gente con la que me comparó!”.
La llegada a la radio
Orlando Petinatti se encontraba de vacaciones y pensaba qué cambios podía incorporar en 2026 para su programa “Malos pensamientos”, que este año cumple treinta y cinco años. De la misma manera que hace un tiempo había incorporado una entrevista semanal de dos horas, quería incluir un espacio para reflexionar, con el que su audiencia pudiera pensar, relató a El Observador.
Tenía claro que no quería que fuera un periodista ni un político. Buscaba a alguien que hablara claro, que dominara distintos temas y que conectara con la gente. Se acordó de Eduardo Lust, de las entrevistas que le había realizado, de la buena conexión que había tenido con la gente y de la capacidad para comunicar.
Lo llamó. Lust dudó. Tenía miedo de no estar a la altura del programa. Pidió unas semanas para ver cómo era la salida al aire y luego definir qué hacía. Petinatti le respondió que sí, pero su olfato le decía que iba a resultar. Y resultó.
Desde el primer día la audiencia sintonizó con el estilo de Lust. Las charlas de filosofía y los temas políticos en serios empezaron a escucharse en “Malos pensamientos”. Cada martes, a las 17:30 horas, en Azul FM habla en el espacio “Martes ilustrados”. “Cuando vos le enseñás a la gente a pensar de una manera divertida, de una manera sana, clara, llana, donde el docente habla como docente y donde el comunicador entretiene y lleva la charla, nada puede salir mal”, agregó Petinatti.