El ataque de Estados Unidos a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro ocurrida durante la madrugada del sábado motivó diversas reacciones en todo el sistema político uruguayo.
La Cancillería se pronunció en la mañana. Expresó "seria preocupación" por los "ataques aéreos de los Estados Unidos contra instalaciones militares e infraestructura civil venezolana" y señaló que Uruguay rechazaba “como siempre lo ha hecho, la intervención militar de un país en territorio de otro”.
Además de compartir el comunicado, pocas horas después el presidente Yamandú Orsi, que ese día llegaba de unas vacaciones en Brasil, tuiteó que rechazaba la intervención militar e insistió en la necesidad de una "salida pacífica" en Venezuela. "El fin no puede justificar los medios", escribió y anunció la convocatoria urgente al gabinete para discutir este tema el domingo.
Tras esto, los principales partidos de oposición, blancos y colorados, también se pronunciaron.
En diferentes comunicados, ambos destacaron la caída de Nicolás Maduro y pidieron poner fin a la dictadura en Venezuela aunque los nacionalistas cuestionaron la intervención de Estados Unidos.
En medio de este proceso, según supo El Observador, la bancada de senadores del Frente Amplio promovió levantar el receso y reunirse este lunes para discutir y aprobar una moción acerca de lo ocurrido.
Sin embargo, la sesión no se realizará por la negativa de blancos y colorados.
Fuentes de la bancada dijeron que el oficialismo tiene votos suficientes para levantar el receso ya que se requiere mayoría simple -el FA cuenta con 17 de 31 senadores- pero necesitaba mayoría especial de 21 votos para tratar como “grave y urgente” la declaración.
Desde la oposición, en tanto, señalaron que la negativa obedeció a que prefieren que el tema sea tratado por la Comisión Permanente, que está citada para dos días más tarde (el miércoles 7).
La intención es que ese día la sesión comience a las 9.30. Se prevé que temprano se voten venias y la moción para que horas más tarde (a las 14) comparezcan Gabriel Oddone (Economía) y Cristina Lustemberg (Salud Pública) por los cambios en las devoluciones del Fonasa.
En medio de estos dos temas, la idea es tratar la declaración sobre Venezuela.
Fuentes de la bancada oficialista relataron que la declaratoria que pensaban proponer apunta a “rechazar” la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y “reafirmar” la importancia de respetar el derecho internacional y la carta de las Naciones Unidas.
También plantea que América Latina y el Caribe es una “zona de paz y libre de armas nucleares” en consonancia con la posición de consenso de la región, por lo que exhorta al cese de las intervenciones militares y políticas e insta a la comunidad internacional a “garantizar” que el pueblo venezolano pueda ejercer su voluntad libre y soberana, sin injerencia extranjera.
Por último, llama a la promoción de gestiones diplomáticas y multilaterales, especialmente en el marco de la ONU y otros foros internacionales, que favorezcan el diálogo, la paz y el respeto a la autodeterminación del pueblo venezolano.
Dado que no hace mención a Maduro como dictador ni habla de la persecución a la disidencia política, la sistemática violación a los derechos humanos y la existencia de presos políticos, es muy probable que la moción tenga cuestionamientos y solicitudes de cambios por parte de la oposición, ya que tanto blancos como colorados han hecho especial hincapié en estos asuntos.
La Comisión Permanente está compuesta por once miembros. Cuatro de ellos son senadores: Bettiana Díaz, que la preside, y Daniel Borbonet por el FA, Sebastián Da Silva (PN) y Pedro Bordaberry (PC). Los siete restantes son diputados: Federico Preve, Gabriel Otero, Ana Olivera y Margarita Libschitz por el FA, Pablo Abdala y Sebastián Andújar por el PN, y Walter Verri del PC.