El director de la Guardia Republicana en ese momento, Robert Yroa
Según declaró, Yroa lo derivó personalmente a Asuntos Internos, donde se ofreció a aportar “datos, videos y grabaciones” que, sostuvo, contenían nombres de delincuentes y funcionarios policiales. Fue entonces cuando manifestó que temía posibles represalias provenientes de los propios policías involucrados.
El expolicía también mencionó a Alfredo Clavijo, quien posteriormente asumió como director de la Guardia Republicana y actualmente se desempeña como jefe de Policía de Montevideo. Según su testimonio, puso a Clavijo al tanto de lo que estaba ocurriendo, pero su situación no cambió.
Alfredo Clavijo, actual jefe de Policía de Montevideo
Afirmó que desconocidos continuaron siguiéndolo tanto durante sus actividades privadas como en su domicilio y que llegó a ser objeto de allanamientos y de una investigación que pretendía vincularlo con el narcotráfico, algo que, según sostuvo, nunca pudo ser probado.
En ese mismo pasaje, el denunciante hizo una referencia directa a Clavijo y González Valencia. La declaración sostiene textualmente que “Alfredo Clavijo es hoy por hoy investigado por tráfico de influencias sobre Gonzales Valencia”.
Lo que denunció sobre Jorge González Chimaza
Otro de los jerarcas mencionado en la declaración es Jorge González Chimaza, a quien el expolicía identifica como jefe del Grupo de Operaciones Especiales en 2016.
Según su relato, González Chimaza le manifestó personalmente que existía malestar hacia él “por ser soplón”.
El denunciante volvió a mencionar al jerarca al referirse a lo ocurrido en 2020, cuando aseguró que, después de varios años de hostigamiento, fue acusado de tráfico interno de armas y municiones.
El expolicía sostuvo que en ese contexto allanaron su oficina y su dormitorio, pero afirmó que tampoco consiguieron incriminarlo. Después de esos episodios, señaló, fue trasladado por distintas dependencias de la Guardia Republicana.
En su declaración vinculó esos acontecimientos con la persecución que asegura haber sufrido desde que comenzó a denunciar irregularidades y afirmó que el hostigamiento se extendió también a su familia.
La denuncia sobre González Valencia y el supuesto “trato especial” durante su reclusión
Uno de los capítulos más delicados de la declaración presentada en Estados Unidos refiere a Gerardo González Valencia, integrante de la organización criminal mexicana Los Cuinis, que estuvo detenido en Uruguay.
El expolicía aseguró que en 2019 cumplía funciones como encargado de turno en la 1ª Infantería Metropolitana de la Guardia Republicana, unidad que tenía a su cargo la seguridad del perímetro donde permanecía recluido González Valencia.
El narcotraficante mexicano Gerardo González Valencia
Según declaró, durante ese período comenzó a detectar “situaciones extrañas” relacionadas con el detenido y un supuesto “trato especial” durante su reclusión.
El denunciante sostuvo que, debido a su experiencia previa con irregularidades que ya había reportado dentro de la Policía, volvió a informar a sus superiores sobre lo que estaba ocurriendo.
En ese mismo pasaje de su declaración mencionó además situaciones relacionadas con Rocco Morabito, el mafioso italiano que estuvo preso en Uruguay y posteriormente se fugó, y afirmó que con el tiempo salieron públicamente a la luz irregularidades sobre las que había advertido. La situación con González Valencia, según el relato del expolicía, terminó involucrando directamente a su familia.
Para el expolicía, estos episodios formaron parte de la persecución que comenzó después de sus denuncias internas y que finalmente lo llevó a abandonar Uruguay con su familia y solicitar asilo en Estados Unidos.
Sin embargo, resulta oportuno aclarar que las afirmaciones sobre González Valencia, el supuesto trato recibido durante su detención y las amenazas forman parte de la declaración presentada por el exfuncionario para fundamentar su solicitud de asilo y no quedan acreditadas por sí mismas a partir de ese documento.
La amenaza contra su familia y la salida de Uruguay: dijeron que iban de vacaciones a Disney
El expolicía aseguró que las presuntas represalias no quedaron limitadas a su actividad profesional y que su familia también fue amenazada.
Su entonces pareja también pertenecía a la Guardia Republicana y, de acuerdo con la declaración, en determinadas oportunidades había realizado controles sobre personas que visitaban a uno de los narcotraficantes detenidos. Según el relato presentado ante las autoridades estadounidenses, sus hijos fueron abordados en la calle en dos oportunidades por personas armadas.
En una de esas ocasiones, aseguró, recibieron una amenaza dirigida contra la familia: “La próxima vez que no se callara, todos moriríamos”. El denunciante afirmó que los episodios fueron denunciados, pero sostuvo que la situación de hostigamiento continuó.
Según declaró, sus hijos fueron abordados en la calle en dos oportunidades por personas armadas y recibieron una amenaza dirigida contra toda la familia: “La próxima vez que no se callara, todos moriríamos”.
Según su declaración, después de años de presuntas amenazas, investigaciones y seguimientos, la familia comenzó a ahorrar dinero para abandonar Uruguay y el 21 de marzo de 2023 viajaron hacia Estados Unidos.
El expolicía aseguró que ocultaron dentro de la propia fuerza las verdaderas razones del viaje y dijeron que se iban de vacaciones a Disney.
“Ahorramos dinero y, temiendo por nuestras vidas, decidimos viajar a los Estados Unidos, mintiendo en nuestra unidad que íbamos de vacaciones a Disney”, afirmó en su declaración. Posteriormente fue dado de baja por abandono del cargo. El denunciante aseguró que llevaba 20 años de servicio policial y que hasta entonces no había sido destituido pese a las distintas acusaciones que, según su versión, se formularon en su contra.
El pedido de asilo en Estados Unidos
Los expolicías finalmente abandonaron Uruguay y recurrieron a las autoridades estadounidenses para solicitar asilo, instancia en la que expusieron las presuntas irregularidades, persecuciones y amenazas que, según sus testimonios, habían sufrido durante años.
En el cierre de una de las declaraciones, el solicitante explicó que el temor por su seguridad y la de su familia estuvo detrás de la decisión de permanecer en Estados Unidos. “Aquí tenemos la libertad y la tranquilidad que no teníamos en nuestro país”, expresó al fundamentar su pedido de asilo.