Este lunes la justicia imputó a un hombre de 66 años por intentar asesinar a su esposa de 60 y su hija de 30 en el medio del cumpleaños de su nieto, celebrado este domingo en el barrio City Golf de Atlántida.
El detenido deberá pasar 180 días en prisión preventiva por los delitos "homicidio especial y muy especialmente agravado por femicidio en grado de tentativa" en reiteración real con un delito de "lesiones personales", junto a reiterados cargos de "violencia doméstica agravados" y un delito de "porte de arma y tenencia de arma de fuego".
Ignacio Montedeocar, fiscal de Atlántida a cargo del caso, relató a El Observador que el matrimonio entre el involucrado y su esposa duró "más de 40 años", hasta que el año pasado la mujer decidió separarse tras vivir "toda una vida sometida".
Según el funcionario, ella nunca había denunciado al hombre, pero porque "soportó distintos episodios de violencia por los hijos". Su relato se condice al de otros testigos que relataron a las autoridades la relación violenta que mantenía el implicado con su esposa.
La pareja vivía en Tacuarembó, y tras la separación la mujer se mudó al área metropolitana. El esposo "intentó varias veces retomar la relación" sin éxito, afirmó Montedeocar.
El cumpleaños de 1 año, el intento de homicidio y el relato del agresor
La hija de la pareja invitó a sus padres al cumpleaños de 1 año de su nieto, que celebró en un local de fiestas ubicado en la Avenida 3 y la calle C del barrio City Golf del norte de Atlántida.
Según el fiscal del caso, durante la celebración "no hubo nada que provocara la reacción" que tuvo el hombre al final de la fiesta.
En un momento, según indicaron diversos testigos y se pudo constatar a través de las cámaras de vigilancia del local, el hombre comenzó a insistirle a su esposa para salir del salón, pero ella se negó.
El imputado trató de "llevar a rastras" a la mujer, hasta que cesó su intento, sacó un revólver de su pantalón y disparó en tres oportunidades. Su esposa sufrió un roce de bala en la cabeza, mientras que su hija fue trasladada a un hospital con una herida de bala en la rodilla.
Un policía que estaba en el lugar de los hechos detuvo al implicado y le incautó el arma con la que disparó a sus familiares. Además, luego le encontró un segundo revólver que tenía en su auto. Montedeocar afirmó que las dos armas no eran reglamentarias.
Tras su detención, el fiscal de Atlántida pidió una pericia psicológica para el implicado, que constató que era imputable.
En su testimonio a las autoridades, el agresor dijo que su intención cuando sacó el arma era suicidarse en medio de la fiesta, pero "alguien lo empujó y le pegó en la mano", lo que causó que disparara a sus familiares.
Sin embargo, Montedeocar explicó que esta versión fue rápidamente descartada al ver las grabaciones de las cámaras del local, en las que se puede ver cómo quiso disparar hacia donde estaba su esposa.