El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, aseguró que las negociaciones entre el Sindicato Único de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma) y las empresas de la pesca están "prácticamente" en "punto cero".
Castillo recordó en rueda de prensa que al momento se han desarrollado más de 20 reuniones bipartitas sin una solución en el horizonte.
Según el ministro, estas negociaciones cuentan con la "dificultad" extra de que las partes "no se juntan en forma conjunta", por lo que en todos los encuentros tienen que reunirse con uno de los colectivos y luego con el otro para decir "las mismas cosas".
"Hemos colocado desde el 21 de junio una docena de propuestas distintas, de iniciativas de distinto tipo, pero estas fueron continuamente rechazadas", afirmó el ministro, y sostuvo que están en una situación de "prácticamente punto cero".
"Los dos interesados, las cámaras y los sindicatos, saben que hemos colocado a cada uno de ellos más de media docena de propuestas, lo que totalizan 12 iniciativas, y por una cosa o por otra, hasta este momento no las han aceptado", explicó.
Para Castillo, hasta que alguna de las partes se "gane" la confianza del otro, será "difícil" el proceso de negociación.
"Hoy lo que necesitamos es que se atienda la demanda de los trabajadores, que se comprenda la situación que marcan los armadores y que la industria pesquera pesque y genere puestos de trabajo", aseveró.
La disputa entre el sindicato y las empresas se dio a raíz de reclamos en el tiempo de descanso tras el período de trabajo -realizado por los marineros y el capitán o personal de confianza- en las embarcaciones tras la captura.
Desde el colectivo sindical demandan que los marineros, al igual que los capitanes, puedan descansar tras las largas jornadas de trabajo.
La propuesta del sindicato es sumar un tripulante adicional para suplir al capitán durante su descanso, pero los empresarios rechazan esta medida, argumentando que traería mayores costos a un sector ya en crisis.
Además de esto, desde Suntma denuncian incumplimientos de pagos de salarios y aguinaldos por parte de algunas empresas pesqueras, lo que llevó al sindicato a paralizar embarcaciones hasta que se regularizaran las deudas.
A pesar de varias reuniones entre el sindicato y la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU), no se logró un acuerdo, y el conflicto continúa intensificándose.