La bancada de senadores del Frente Amplio y el senador colorado Pedro Bordaberry, cada uno por su cuenta, presentaron en las últimas horas proyectos de ley que apuntan a recortar algunos beneficios con los que cuenta el sistema político.
El Frente Amplio, a instancias del senador del Movimiento de Participación Popular (MPP) Daniel Caggiani, presentó un proyecto de ley que busca establecer la obligatoriedad de que los legisladores tengan que rendir viáticos y otro que busca reducir de un año a seis meses el tiempo durante el cual los cargos políticos y de particular confianza reciben un subsidio al cesar sus funciones.
Bordaberry, en tanto, presentó un proyecto de ley para prohibir a los legisladores —tanto senadores como diputados— viajar al exterior "con cargo al erario público o al presupuesto del Parlamento". El objetivo es que los legisladores paguen por sus propios viajes.
Los proyectos del Frente Amplio
Respecto a la regulación del uso de viáticos, los senadores del Frente Amplio proponen incluir en la normativa nacional que regula la liquidación de viáticos por parte de los funcionarios públicos de incisos que integran el Presupuesto Nacional a los integrantes del Poder Ejecutivo y a los ediles departamentales.
De esta manera, los legisladores de ambos órganos representativos estarán obligados a rendir cuentas dentro de los diez días hábiles posteriores a su regreso de viajes al exterior o "comisiones de servicio con recursos públicos".
Esa rendición tendría valor de declaración jurada y deberá incluir el detalle de los "conceptos de gastos realizados y el cumplimiento de las tareas asignadas". Además, se establece que se deberán entregar los excedentes de los viáticos.
Para el Frente Amplio, de esta manera, se ampliará el "elenco de funcionarios públicos alzandos por el régimen vigente de liquidación de viáticos", de forma de "fortalecer" y "transparentar" el "uso adecuado de los dineros públicos, generando con ello nuevos sujetos obligados que deberán acotarse a las disposiciones que la norma establece a la hora de recibir y liquidar los respectivos viáticos", según consta en el texto del proyecto.
En el texto también se apunta a la regulación de viajes financiados total o parcialmente por terceros, que no necesariamente sean el Poder Legislativo. En estos casos, se establece que los senadores y diputados deban presentar ante la Presidencia de sus respectivas cámaras "un informe detallado dentro de los diez días hábiles posteriores al regreso". En ese informe tendrían que detallar quién invitó al viaje, quién lo financió, quién cubrió los viáticos y demás aspectos.
"La medida busca ordenar una zona que muchas veces queda fuera de los gastos directos del Parlamento, pero que igualmente involucra la condición pública de quien viaja", señaló el MPP en su página web.
Por otra parte, el segundo proyecto de ley presentado por la bancada de senadores oficialista establece que el subsidio que cobran las personas cesadas de cargos políticos y de particular confianza pase de ser de un año a seis meses. De esta forma, quedaría equiparado al régimen que tiene "cualquier trabajador" al cobrar un subsidio por desempleo.
Se aplicará, como sucede hoy, en los casos de personas que ocupan esos cargos y que al momento de ser desvinculados no cuentan con causal jubilatoria anticipada.
La ley actual —que el proyecto del Frente Amplio no cambia en ese aspecto— establece que el subsidio corresponderá al 66% del "total de haberes del cargo en actividad".
El proyecto de Pedro Bordaberry
Pedro Bordaberry, presento su libro sobre Benito Nardone.
Foto: Diego Lafalche / FocoUy
Por otra parte, el senador colorado Bordaberry planteó en su proyecto de ley prohibir los viajes al exterior por parte de parlamentarios y funcionarios del Poder Ejecutivo que no sean pagos por los propios legisladores.
En un primer punto establece que las asistencias deberán ser, por defecto, mediante videoconferencias u otros mecanismos de participación a distancia disponibles.
Sin embargo, prevé una excepción: cada cámara podrá autorizar un viaje si este es autorizado por dos tercios de votos del total de sus componentes. En ese caso, se deberá acreditar de forma fundada la necesidad de contar con la presencia del legislador y se prohíbe que se haga una autorización de forma genérica o para un conjunto de viajes.
Nada de lo anterior aplicará, en tanto, si el legislador decide pagar íntegramente de su bolsillo los gastos del viaje. En esos casos, entonces, no se necesitará autorización de la cámara.
En el artículo 6 del proyecto, referido al alcance de la normativa (siempre y cuando se apruebe), señala que lo dispuesto será aplicable a "toda actividad organizada por parlamentos, organismos internacionales, foros interparlamentarios o entidades de cualquier naturaleza, aun cuando la invitación provenga de la organización convocante o el costo del pasaje sea asumido por esta".
Bordaberry dijo en rueda de prensa que su posición es que los legisladores no deben viajar.
"Creo que los legisladores no tenemos que viajar, directamente. Entonces terminamos directamente con la discusión de los viáticos. Porque si no viajás, no recibís viáticos", afirmó.
Consultado si esos viajes no eran "productivos", el senador respondió que no. "Si tenemos un Ministerio de Relaciones Exteriores, embajadores, ¿para qué vamos a viajar nosotros pago por los uruguayos?", preguntó.