25 de julio de 2026 5:00 hs

Con una inversión total estimada en US$ 5.385 millones, la eventual instalación de HIF en Paysandú ha ocupado a los últimos dos gobiernos como una de las palancas más relevantes para el crecimiento del país en los próximos años.

Entre varios factores, la concreción de la iniciativa tiene uno de sus principales nudos en el contrato que la compañía logre con UTE para la compra y venta de energía.

Tanto el ministro de Economía, Gabriel Oddone como el presidente Yamandú Orsi han insinuado que es inminente la firma de un acuerdo de inversión entre HIF y el Estado uruguayo. De hecho, el mandatario tiene previsto volver a Paysandú para sellar el avance junto al CEO de HIF Global, César Norton.

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Sin embargo, la ministra de Industria, Fernanda Cardona, le bajó el tono al optimismo de sus compañeros de gobierno y remarcó esta semana en el Parlamento que solo se cerrará un nuevo memorándum de entendimiento con los distintos organismos públicos. La jerarca sostuvo que recién a partir de esas “bases mínimas de trabajo, la empresa va a buscar financiamiento y va a tomar la decisión final de inversión el año que viene”.

Desde el entorno de la ministra indicaron a El Observador que sus afirmaciones respondieron al debate interno en la comisión de Diputados que estudia la Rendición de Cuentas, negaron posibles matices con las apreciaciones de Oddone y recalcaron que “lo importante es que el proyecto sigue en marcha”.

El episodio motivó desde el jueves un cruce entre el nacionalista Nicolás Olivera, que como intendente de Paysandú es el principal interesado en bajarle el martillo a la inversión, y la ministra Cardona. “Si esto sale es un poco ‘pese’ a la ministra y no ‘gracias’ a la ministra”, declaró Olivera en Radio Sarandí.

"Ella cuando era integrante del directorio de UTE no estaba a favor de este tema”, acusó luego este viernes el intendente. “La que cambió de postura es ella. Capaz que eso es lo que le duele. Tener que ir acomodando el cuerpo en función de que ahora no estaba a favor y ahora tiene que estar a favor".

Los dardos de Olivera expusieron una versión que varios plantean dentro del Poder Ejecutivo y que es enfáticamente negada por el MIEM: que hasta ahora Economía y Presidencia –a través de Sergio Ashfield, asesor de confianza de Orsi– son los que han estado empujando para lograr avances, mientras que en Industria persisten matices ante las implicancias del proyecto para las empresas públicas.

El voto contrario al acuerdo de confidencialidad

Mientras fue directora por la oposición en el directorio de UTE, Cardona puso reparos a algunas de las implicancias del proyecto y elevó reiteradas solicitudes de información a las autoridades de la época, según surge de las actas a las que accedió El Observador.

La discusión más profunda en el seno del directorio tuvo lugar el 29 de junio de 2023, cuando entró a consideración la propuesta de un acuerdo de confidencialidad con HIF Chile Holdings SpA. La presidenta de UTE en aquel momento, Silvia Emaldi, explicó que suponía un documento “similar al que se han suscrito con otras empresas”.

Durante la sesión, Cardona planteó: “Se habla de la necesidad de instalar en cuatro años 2.000 MW de potencia eólica y solar, guarismo que es igual, o es del orden, de todo lo instalado en nuestro país hasta la fecha y cuyo proceso duró aproximadamente diez años”.

Tras citar al entonces ministro de Industria, Omar Paganini, respecto a que se habían registrado “excedentes de energía eléctrica”, la directora por el Frente Amplio alegó que “llama la atención que se celebre la duplicación de la potencia instalada” cuando “indefectiblemente va a incrementar los excedentes que ya se tienen” en UTE.

“Más allá de los trascendidos, en el asunto que viene a consideración del Directorio no se aportan datos respecto al “megaproyecto”; no sabemos cuál es el grado de articulación que tenemos con la Dirección de Ancap; qué avance está teniendo el tema; qué rol va a ocupar UTE en el desarrollo de un proyecto de hidrógeno impulsado por otra empresa pública”, apuntó aquel día Cardona.

Acto seguido, la entonces directora por la oposición pasó a fundamentar su voto negativo a la firma de un acuerdo de confidencialidad con HIF. “No veo en el asunto motivación alguna por la cual en lo personal debería” suscribirlo “con una empresa que, en el marco de la libre competencia en generación, va a instalar nuevas plantas de generación renovable o va a negociar con un tercero la instalación, que competirán con UTE en precio y en clientes”.

Cardona apuntó que si bien ya habían rubricado otros acuerdos de confidencialidad, estos habían sido con “potenciales clientes libres” –grandes consumidores de energía que pueden salir al mercado a comprarla de generadores privados– “que eventualmente iban a contratar con UTE”, y acotó: “Pero no era un potencial competidor”.

La directora citó además una cláusula del acuerdo de confidencialidad pretendido por HIF respecto a producir “energéticos de interés para UTE” y la “potencial capacidad de intercambio de excedentes de energía eléctrica de la generación propia” de la planta en Paysandú.

UTE

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Cardona planteó al respecto: “Teniendo en cuenta quién solicita este acuerdo, en principio es de su interés y no de UTE evaluar las eventuales condiciones de venta de sus excedentes y compra de sus faltantes de energía renovable –es la propia empresa privada la que afirma en su nota que es de interés de UTE–. UTE debería conocer cuáles son las hipótesis que está considerando para los estudios de factibilidad (...) para poder analizar bajo qué escenarios sería conveniente”.

La directora de la oposición citó otra cláusula referida al alcance del intercambio de información confidencial respecto a “análisis” de “desarrollos complementarios”.

Sobre eso, Cardona consideró: “Con esta cláusula UTE queda comprometida al desarrollo de una serie de análisis y estudios sin saber a priori cuál es el volumen de trabajo que le va a demandar, la cantidad de profesionales que va a tener que comprometer, ni durante cuánto tiempo. Se nos pide poner a disposición nuestras capacidades y nuestros estudios sin tener de parte de la empresa una definición mínima y clara de su proyecto que acote el universo a estudiar. Y todo ello sin tener presente que será una generación en competencia”, insistió.

Para finalizar, espetó: “No acompaño con mi voto este asunto porque considero que no está claro sobre qué bases debe trabajar UTE, sino todo lo contrario, estamos dando un cheque en blanco”.

Un año y medio después, ya designada por Orsi como futura ministra de Industria, Cardona cuestionó en estos mismos términos la firma de un acuerdo de confidencialidad con Alfanar, el grupo saudí que se proponía un megaproyecto de hidrógeno verde en Rocha.

Por otro lado, volviendo a aquella sesión de junio de 2023, la directora relató que había consultado en Ancap y que de las slides de la propia HIF –que eran confidenciales– surgía como “riesgo asociado importante” el hecho de que se sustentaba en un “estudio de escritorio”. “Por tanto, todos los estudios que hemos discutido e intercambiado en el Directorio de tantos otros proyectos que hemos considerado, este no los tiene. Sin embargo se hizo el anuncio a nivel de la opinión pública, de que es un proyecto viable no solo por un tema de tiempo sino por otras variables que no están establecidas en el proyecto”, concluyó.

Una vez en el Ministerio de Industria, Cardona ha defendido varias veces que hoy el proyecto –a partir de un pedido de reformulación del Poder Ejecutivo– tiene a su entender un nivel de solidez que nunca durante el gobierno de Luis Lacalle Pou.

Por otro lado, la ministra reivindicó la semana pasada que, a pedido suyo, HIF accedió a instalar un laboratorio especializado en hidrógeno “para que deje conocimiento a nuestra academia y a nuestras empresas públicas”.

Pedidos de información

De las actas de UTE surge que Cardona solicitó al directorio información sobre el proyecto en al menos cuatro ocasiones: en febrero y setiembre de 2024 y, ya designada como ministra, en dos sesiones en diciembre de 2024.

En tres oportunidades, en tanto, la entonces presidenta de UTE, Silvia Emaldi, respondió que solo había borradores por parte del MIEM que no estaban en condiciones de ser divulgados.

También refería a la inminencia de un memorándum de entendimiento a suscribirse con el gobierno saliente. De hecho, la última referencia a eso data del 6 de febrero de 2025, a tres semanas de que Orsi asumiera el gobierno. Cardona volvió a preguntar en el directorio sobre “el estado de situación de la negociación con HIF” y requirió los “documentos borrador” que se estuvieran manejando, porque no se los habían “proporcionado formalmente”.

Último render presentado por HIF previo al acuerdo para relocalizar la planta en Nuevo Paysandú

Último render presentado por HIF previo al acuerdo para relocalizar la planta en Nuevo Paysandú

Un poco antes, el 26 de diciembre de 2024, reportó que le “preocupó” lo transmitido por su asesora –y hoy presidenta de UTE– Andrea Cabrera tras ser informada en el seno de un grupo de trabajo técnico. "Obviamente es una decisión que se va a adoptar en una administración diferente y por ende no se debe avanzar mucho más, esa es la preocupación que tengo. ¿Qué necesidad tenemos de firmar si realmente tenemos otros plazos para discutir? Esa es mi opinión y la estoy volcando en el ámbito del Directorio".

La generación de HIF

De acuerdo al último memorándum firmado en diciembre de 2025 con el actual gobierno, HIF planteó una inversión de US$ 1.277 millones para construir una planta de energía solar de 1.162 MWp y otro parque eólico de 1.127 MW.

La alerta respecto a que la planta en Paysandú se transforme en un competidor directo de UTE suele ser uno de los principales reclamos del sindicato AUTE.

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