La Asociación Sindical de Cooperativistas y Obreros del Transporte (ASCOT-COETC) emitió un comunicado en las últimas horas para rectificar la información difundida el domingo tras un incidente que había derivado en la adopción de medidas de fuerza por parte del sector.
La agrupación había denunciado que un chofer de la línea 2 de COETC había recibido "amenazas verbales y hostigamiento psicológico y extorsivo" por parte de parciales de la hinchada de Peñarol, que lo habían "obligado" a cambiar el recorrido habitual "para llegar con más prontitud a su destino".
Pero el sindicato emitió un nuevo comunicado, esta vez, explicando que existieron "fallas en la comunicación" al momento de reconstruir el relato inicial brindado por el chofer y que "no hubo amenazas" durante el episodio, dado que el conductor "accedió" de manera voluntaria a trasladar a las personas involucradas.
En este nuevo comunicado, ASCOT-COETC aclaró que la versión inicial proporcionada por el trabajador estuvo severamente afectada por su estado de "nervios" y tensión del momento.
"Influenciado por los nervios por los distintos hechos de violencia que vienen sufriendo los trabajadores del transporte, por el estado emocional del momento dio una versión que no fue la que más tarde y tranquilo dio en comisaría", señaló el sindicato.
Más allá de la aclaración puntual sobre el episodio, desde el sindicato subrayaron la compleja realidad que enfrentan los trabajadores del rubro en su rutina diaria: "No es fácil para un chófer estar expuesto constantemente a situaciones de violencia y acoso, por el mero hecho de estar trabajando".
Desde el Ministerio del Interior, habían asegurado que no había personas detenidas porque no existía denuncia penal, pero que seguirían las investigaciones administrativas del hecho.
"No hay personas detenidas porque no hay una denuncia penal. Lo que hay, por ahora, es una constancia policial y a prima facie no hay delito. Vamos a continuar la investigación para ver si corresponde o no enterar a la Fiscalía y si dispone alguna actuación", había dicho Julio Sena, subdirector administrativo de la Policía.
El otro episodio
Es la segunda vez, en menos de un mes, que el sindicato decide paralizar los servicios. El pasado 10 de agosto la decisión nació tras un grave episodio de violencia ocurrido a bordo de un coche línea 306 de la cooperativa UCOT, que fue retenido, junto con su chofer, por un grupo de simpatizantes identificados con el club Cerro.
Según la denuncia sindical, alrededor de 50 hinchas habían subido al vehículo mientras en el interior viajaban diez pasajeros. Durante el trayecto, uno de los parciales amenazó al chofer con un arma de fuego y lo obligó a modificar la ruta para trasladarlos hacia el Intercambiador José Belloni. Frente a lo sucedido, la filial UCOT de la gremial resolvió decretar un paro de actividades y convocar a una movilización matutina para exigir garantías en los puestos de trabajo; desde el sindicato enfatizaron que la vida y la integridad física de los trabajadores "no pueden quedar libradas a la suerte".