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¿Cuáles son las posibilidades de contraer covid-19 en un bar?

Las evidencias para vincular un brote a bares y restoranes se alejan de la realidad cuando los casos sin nexo epidemiológico crecen, como pasa en Uruguay

La movilidad "quedó contra el piso cuando murió Sonsol", deslizó el dueño de uno de los bares

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17 de abril de 2021 a las 05:02

El coronavirus se transmite por el aire y los espacios cerrados suman todos los factores para contagiar a varias personas, más allá de que es posible minimizar los riesgos con una buena ventilación y con las medidas de prevención contra el coronavirus, que ya conocemos. Teniendo esto sobre la mesa, el gobierno no se apresta a bajar la cortina de bares y restoranes, porque entiende que no es el principal foco de contagios y porque hacerlo, significará hundir otro de los motores de la economía como ocurrió con el turismo. El golpe de la pandemia no da tregua.

Hoy es difícil afirmar cuántos casos o brotes del virus están vinculados a un establecimiento gastronómico. Y la pérdida del hilo epidemiológico complica la tarea. “Desde hace mucho tiempo, un 30% de los casos no se puede identificar y ahora un 50% (47% según el último informe). Eso cuestiona mucho la validez de los análisis y de los datos que tenés”, explica a El Observador la médica epidemióloga Jacqueline Ponzo, integrante del Grupo Uruguayo Interdisciplinario de Análisis de Datos (Guiad).

Para analizar una distribución acorde de casos se admite una ausencia de datos de hasta un 10%. “Cuando tenés más de eso, la distribución que muestra el resto de los datos es cuestionable”, asegura. No obstante, la directora del Departamento de Vigilancia en Salud del Ministerio de Salud Pública (MSP), Adriana Alfonso, presentó el martes ante la Comisión Especial de Seguimiento del covid-19 en el Parlamento, una tabla con datos cerrados al lunes 12 de abril. 

Allí, detalla la distribución de brotes y de casos en Montevideo. La mayoría de casos activos al momento son intrafamiliares (10.568), le siguen los del ámbito laboral (3.091) y la categoría evento social –donde se ubica a bares y restaurantes– ocupa el sexto lugar, con 313. Los brotes activos, en cambio, son 61 para esa categoría. Para un infectólogo que pidió no ser mencionado en este informe, los cálculos de este tipo son una aproximación o una idea porque, ¿quién sabe cuántos casos surgieron en el supermercado, en el ómnibus o en los bares?

Desde el Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu), su presidente, Antonio Ameijenda, mira estos números y afirma que “la cantidad de contagios ha sido bajísima”. El gremio se reunió el 6 de abril con el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado. “El gobierno nos escuchó y mantuvo los locales abiertos, a solicitud nuestra. Estuvimos de acuerdo que se están haciendo reuniones informales e intrafamiliares, donde se están dando los contagios. Si se cierran los bares, habrá más personas en la calle, en reuniones informales. Eso detonó a que no se produjeran los cierres”, señala Ameijenda a El Observador.

Las posibilidades de contagio

Siempre será mejor utilizar mesas al aire libre y evitar espacios cerrados con poca ventilación

Hay que partir de la clave de que en Uruguay no hay estudios pormenorizados ni evidencias científicas de cómo se transmite el virus específicamente en bares o restaurantes. Ahora bien, –según añade Ponzo– a nivel internacional se dedujo que estos lugares “son punto crítico para la transmisión” porque se dan las condiciones. Particularmente en mesas en un lugar cerrado próximas a dos metros, y comensales sin mascarilla.  

La posibilidad de un supercontagio depende del número de personas expuestas, y las condiciones de cada ámbito. La experta advierte que a los bares no se concurre con la familia y ahí se generan varios atajos en las burbujas. Directamente se rompen. Además, los trabajadores del establecimiento pueden estar infectados y transformarse en diseminadores.

Para Ponzo, la “situación ideal” es usar mesas al aire libre, tener distancia de dos metros y que las personas que concurran sean de la misma burbuja. Además, en lo posible, solo un servicio de delivery. El Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) le recomendó al presidente Luis Lacalle Pou el 7 de febrero de 2021, el cierre de bares y restaurantes y su habilitación únicamente para entregas a domicilio, pero la decisión no fue tomada.

El peligro de infección se reduce muy por debajo cuando el grupo usa tapabocas, acorta la duración del encuentro y además se trata de un lugar ventilado. Mientras, siempre será 100% recomendable ir al aire libre, donde ya los aerosoles y las gotículas que las personas exhalan, no se concentrarán en un espacio cerrado. Aquí entran en juego esas dos definiciones: los aerosoles son partículas inferiores a 100 micras de diámetro que pueden quedar suspendidas en el aire durante horas; las gotículas, superiores a 300 micras que vencen la resistencia al aire y caen al suelo en segundos porque son más grandes.

Por cada gotícula, las personas liberamos alrededor de 1.200 aerosoles, pero este número aumenta si gritamos o cantamos en un espacio cerrado, mal ventilado. Significa un aumento en el riesgo

Los contagiados ya no serán estrictamente quienes estén a dos metros del infectado, sino que toda la sala tendrá chances, de forma aleatoria, según un informe para Building and Environment, de marzo de 2021. 

Efecto miedo

Luego de una conferencia de prensa o nuevos récords de la pandemia, la movilidad cae y las facturaciones van de la mano, lo que varios dueños consideran como el “efecto miedo”. “Cuando cayó fue cuando murió (Alberto) Sonsol. Pácate. Cayó contra el piso”, relata a El Observador Fernando Picos, encargado del bar El Sótano, ubicado en el barrio Cordón de Montevideo. 

Añade que también hay una realidad: en la calle no hay plata, y afirma que su facturación cayó en un 90%. “Todos los boliches que eran como nosotros, de la noche, se cayeron, no hay forma de recuperarlos, (es) un año muerto. Tenemos cero apoyo, no se ve una esperanza clara en esto”.

Ameijenda acota que algunas zonas son más afectadas que otras, como en Ciudad Vieja y Centro, bajó más porque es donde están la mayoría de las oficinas capitalinas. Incluso, en marzo, algunos locales evaluaron una medida de cierre conjunta, pero concluyeron que no tienen espalda.

Los ministerios de Economía y Trabajo anunciarán este martes medidas orientadas a los sectores particularmente afectados por las restricciones, indicaron a El Observador fuentes al tanto de las conversaciones. En tanto, Ameijenda ve con optimismo que con la vacunación “se va a dar, la gente está deseosa de salir. Si hay un protocolo que se pueda agregar, con gente y personal vacunado puede existir una apertura”, confía.

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