Y el simple hecho de haberse acostado muy tarde después de un largo concierto, sea o no alcoholizado, es suficiente para obtener la benevolencia de la jerarquía.
Se pueden tomar hasta cuatro días por año por esta razón.
La empresa quiere también incitar a sus asalariados a que se beneficien plenamente de la vida musical londinense para que completen su conocimiento del oficio."Todo nuestro equipo lleva la música en la sangre y algunos de sus principales contratos musicales son firmados después de un concierto. Les tenemos confianza y queremos que todo el mundo pueda decir francamente que ha disfrutado de un concierto nocturno. No es necesario simular una enfermedad", indicó Phil Hutcheon, fundador y patrón de Dice, en un comunicado difundido este jueves.
La vida nocturna londinense es muy rica, con gran cantidad de conciertos y espectáculos de todo tipo.
Restaurantes, pubs y discotecas abundan y desde agosto del año pasado, algunas líneas del metro funcionan hasta muy tarde en la noche durante los fines de semana para transportar especialmente a los fiesteros.