Cuando se convierten tantos goles los problemas suelen quedar de lado. Cuando se ganan campeonatos o partidos inesperados, los rumores se acallan. Pero cuando las derrotas son tantas, cuando el mejor jugador del Mundial de Sudáfrica 2010 no anota y cuando el malestar de la estrella del equipo con el entrenador es evidente, los problemas salen a la luz.
Diego Forlán es resistido por varios de sus compañeros en Atlético Madrid, quienes se pusieron de acuerdo en no pasarle la pelota a ‘la rubia’, como le dicen al uruguayo según informó el diario El País de Madrid este martes.
Forlán fue sustituido en el encuentro ante Sevilla el pasado fin de semana y el cambio desató su enojo. Quique Sánchez Flores, DT del conjunto colchonero, notó la molestia de Forlán y ni siquiera intentó extender su mano para saludarlo. “Hizo bien porque era como una olla exprés a punto de reventar la tapa”, remarcó una de las personas que se encontraba en el banco de los suplentes y vio de cerca la situación tensa entre ambos."¡La hostia! ¡La puta que lo parió! ¡Me voy!”, dijo el delantero, quien después de unos minutos decidió retirarse a los vestuarios (ver nota vinculada).
A pesar de que tanto el entrenador como el presidente del club, Enrique Cerezo, se encargaron de señalar que la relación entre ambos es buena, es evidente que hay molestia. “En realidad, el origen del enfado del proclamado mejor jugador del Mundial de Sudáfrica era (José Antonio) Reyes. Aunque el extremo le dio el balón en seis ocasiones, el doble que a la inversa, Forlán le reprochó que le había dado el pase en el segundo gol mientras que el utrerano le ignoró en situaciones, buscando los espacios más claros”, informó el matutino español.
“Desde mi posición veo cosas que no me gustan, que no transmiten un mensaje de unión, de equipo. Por ejemplo, veo que Reyes ignora a Forlán, que prefiere retener la pelota y terminar presionado por cuatro rivales antes que pasársela”, destacó uno de los futbolistas que fue titular el pasado fin de semana en el conjunto colchonero. Otros allegados al cuerpo técnico reconocieron, además, que el problema se arrastra desde hace mucho tiempo, prácticamente desde la clasificación que les dio el uruguayo a la Champions League.
Muchos aseguran que los constantes elogios de Abel Resino –anterior técnico de Atlético Madrid- a Forlán llegaron a costarle el puesto. “Dio los galones a un futbolista que casi solito ganó siete de los últimos ocho partidos de la Liga. Eso no gustó a un par de jugadores y le terminó costando el puesto”, comentaron algunos empleados de la institución.
Resino fue destituido tras ser goleado por Chelsea por 4-0. “Según distintas voces del plantel, se debió a su defensa de Forlán”, informó El País de Madrid. “Más tarde nos enteramos de que había un sector del vestuario que, aprovechando el desfile por la sala de fisioterapia, se cuchicheaban una consigna clara: 'Ni un balón a la rubia'. Así es como llaman a Forlán a su espalda”, señaló un técnico.
Tras el alejamiento de Resino asumió Quique Sánchez Flores. En el último partido ante Sevilla, el delantero celeste le dio el balón al argentino Sergio Agüero en cinco oportunidades y el ex Independiente se lo dio en una. Ante Zaragoza no se apoyó en Forlán ni una vez. “El balance en la campaña es de 61-29 a favor del uruguayo. Sin embargo, Reyes sí le da más veces la pelota a Forlán: 61 por 42”, informó el matutino. "Las estadísticas pueden mentir. Es alucinante cómo le ignora José”, remarcó otro de los jugadores que fue titular la fecha pasada.
MIRAR HACIA ADELANTE
Atlético Madrid entrenó este lunes y el jugador de la selección uruguaya pidió permiso para practicar los tiros al arco. El cuerpo técnico accedió y Forlán ensayó sus disparos mientras el resto del grupo que había sido titular ante Sevilla realizabas ejercicios de estiramiento.
“Durante media hora, ajeno al mundo, afinó el olfato rodeado de balones. Después participó gratuitamente en una campaña contra el tabaquismo. Más melancólico que nunca, costó sacarle una sonrisa”, agrega el matutino.
El uruguayo lidera las estadísticas de los colchoneros con cuatro pases de gol (Agüero y Reyes tienen una cada uno).
“Como no le dan el balón, abandona su posición y acude a recibirlo a la zona de los tres cuartos. Ahí tiene dos opciones: busca a sus compañeros o se la juega. Eso si está muy encabronado o lo ve muy claro”, destacaron en la ciudad deportiva del club.
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