En Flores, un grupo de licenciados en hemoterapia crearon una empresa que prestaba servicios a las mutualistas locales. Como eran los únicos que ofrecían el servicio, en un caso quisieron cobrar entre “dos y tres veces más de los que percibe un anestesista para hacer una transfusión, cuando tenían pacientes que se morían”.
Ese relato fue realizado ayer por la ministra de Salud Pública, Susana Muñiz, en la sede del PIT-CNT al anunciar que se prepara para aplicar topes a los sueldos de los especialistas médicos. La secretaria de Estado llamó a los funcionarios no médicos de la salud a “ser vigilantes” y denunciar este tipo de situaciones, porque “no se puede dejar de rehenes la vida de las personas”.
“Los que se llevan la torta son médicos de determinadas especialidades y no son los únicos. Puede pasar en varios sectores”, dijo Muñiz.La jerarca declaró que se van a “topear los salarios” de profesionales ante la competencia que hay entre el sector público y privado. Lo que desencadena todo esto es la escasez de recursos humanos.
“No sólo pasó con los anestesistas, hasta los licenciados en hemoterapia están compitiendo en una forma desmedida por los salarios.
Es muy antipático esto, pero lo vamos a tener que topear porque no tenemos otra forma de abordarlo”, explicó la ministra.La jerarca dijo que “determinados especialistas médicos y no médicos empezaron a competir por los salarios de esos recursos que son escasos”.
“Si seguimos con esa lógica de que cada uno aumenta el salario por encima de alguien, vamos a llegar a no poder con la capacidad que tenemos”, realizó.
Las declaraciones fueron realizadas ayer en el marco de un debate realizado en el PIT-CNT, con motivo del Día Mundial de la Salud.
En esta instancia, la ministra también consideró que no se puede permitir la competencia por recursos humanos, lo que genera mayor inequidad entre las mutualistas privadas y hospitales públicos y limita la “accesibilidad a ciertas prestaciones”.Muñiz admitió que antes de tomar una medida como topear los sueldos el MSP debe “fortalecerse”.
Pero señaló que lo deben realizar porque “sino determinadas especialidades terminan convirtiéndose en mercancía de trabajo y el resto siendo rehenes”.
Reducción de costos
En la misma línea, dijo que la cartera estudia una nueva reducción de los copagos de tickets. Si bien eso no tendrá “demasiado impacto a nivel de la inflación” apunta a mejorar la situación de las familias con enfermedades crónicas, que tienen gastos mensuales elevados.Al respecto, mencionó la inequidad de precios en las órdenes de medicamentos y análisis clínicos que algunos pacientes no pueden abordar.
“El ministerio ha trabajado en una política de copagos que ahora están topeados, pero sabemos que las mutualistas encuentran siempre nuevas formas de saltar las barreras”, dijo. Ante esto, relató que antes un paciente pagaba un solo ticket de antibióticos para tratar una neumonía.
“Ahora lo que pasó es que esta enfermedad lleva diez días de tratamiento, entonces, lo que hacen, y han hecho lobby muy bien con los laboratorios, para que se fraccione la medicación de forma tal para que te dure tres días”, relató Muñiz. En este sentido también relató el caso de los análisis de sangre y orina, que principalmente las mutualistas, cobran por separado.
“Te piden un ticket para cada uno, cuando todos sabemos que para hacerlo es solo una tirita que, si la caja de 500 tiras te sale 800 pesos, no puede ser que el ticket te salga 500 pesos” agregó. Por otra parte, arremetió también contra las instituciones privadas del interior del país a raíz de dos casos.
En primer lugar el de la instalación de un Instituto de Medicina Altamente Especializada (IMAE) en Tacuarembó, que aún no fue concretada. Uruguay tiene siete IMAE, todos ubicados en Montevideo. Solo es público el del Hospital Militar.
Según la ministra, el 97% del dinero del Fondo Nacional de Recursos (FNR) para los IMAE son destinados a los seis privados. Para Muñiz eso es “preocupante” porque “acceden mucho menos usuarios del sistema público”.
Desde hace meses que el MSP está en vueltas para habilitar un IMAE en Tacuarembó. Según Muñiz la dificultad radica en que no se confía en que las mutualistas privadas del interior contraten sus servicios.
“¿Ustedes creen que así porque si FEMI (la Federación Médica del Interior que administra esas mutualistas) va a llevar al norte del Río Negro a sus usuarios al IMAE?” cuestionó la jerarca.
“Creo que lo va a seguir mandando al Sanatorio Americano, lo que llevará a la no sustentabilidad” expresó.
Por eso se debe asegurar que ingresen fondos y tenga un determinado número de pacientes que permita tener una cirugía por día, dijo. “ASSE no tiene ese número de pacientes en la región norte, ni fondos para mantenerlo sustentable” agregó.
“Existe un principio de de libre voluntad de elegir el prestador, cosa que es mentira. Vamos a decir las cosas como son, en la práctica no existe porque el médico dice donde tiene que operarse la persona” dijo Muñiz.