Fue una crisis de novela”, recuerda refregándose los ojos el economista Carlos Sténeri al rememorar el calvario económico que vivió Uruguay entre el 13 de febrero del 2002 –cuando cerró la sucursal Uruguay del argentino Banco Galicia– y el 15 de mayo de 2003, cuando el país logró evitar el default de su deuda pública y cerrar un canje de títulos con vencimiento de más mayor plazo por casi US$ 5.400 millones, que hoy en el mundo se reconoce como una experiencia valiosa y creativa. A diez años de aquel episodio límite, Sténeri – actor privilegiado de aquella salida como agente financiero de Uruguay en Washington– rechazó la visión de algunos analistas que creen que el país corre riesgo de caer en una crisis como la que al comienzo de siglo puso al país al borde de la pulverización económica. Tras una reunión en Montevideo con el stsaff técnico del Fondo Monetario (FMI) que visitó Uruguay, Sténeri dialogó con El Observador.
“No hay ninguna posibilidad de una crisis como la de 2002”
Se debe optimizar el uso de los recursos y aumentar la productividad, dijo el economista Carlos Sténeri