Si estas leyendo esto, seguramente tendrás algún grado de interés en el mundo del emprendedor. Si sos un exitoso emprendedor, entonces salí y disfruta de la familia, amigos, y el aire libre, toma un café con desconocidos, escúchalos, criticalos y ayudalos con sus ideas o sueños.
Si sos de los que está en la lucha y tu trabajo va desde limpiar el piso, hacer café, innovar y hasta con suerte vender tu producto, salí a caminar y pensá; es mucho más eficiente que sentarte en frente al computador esperando un momento e inspiración.
Si tenés una gran idea, pero aún nadie la conoce, pensá quien podría ser tu cliente, golpeales la puerta y contales tu proyecto, pregúntales si les aporta valor y si pagarían por él.
No esperes hasta tener un producto o servicio, sólo comienza tú introducción diciendo: “soy emprendedor y quiero cinco minutos de tu tiempo para pedir tu opinión”
Algo que muchos ya saben, que muchos escuchan en una charla, y que yo estoy aprendiendo (luego de muchos errores), es que no hay que gastar tiempo y aún menos dinero en una idea que no sabes si tu posible cliente estaría dispuesto a pagar.
Si en algún momento das por sentado la opinión, gusto, necesidad o interés de alguien más, no lo pienses un minuto más, levanta el teléfono llama a esa persona o empresa y preguntales.
No hay mejor estudio de mercado que hablar con tu futuro cliente cuando aún es una idea en proceso de maduración. Te ahorra tiempo, dinero, y te vas a sorprender con los resultados, las cosas evolucionan mucho más rápido y aprendes a no enamorarte de la primer idea que paso por tu cabeza.
Compartí tu idea! Justo en este momento, 1000 personas en el mundo están pensando lo mismo que vos, los emprendimientos no triunfan por una idea única, triunfan por llevarlas al mercado correcto, en el momento indicado.
Si tienes identificado (no vale “suponer”) donde le aportas valor a tu cliente, y por qué funcionalidad estaría realmente dispuesto a pagar, ya estas un paso más cerca. Guardar la idea bajo llave no te llevara al éxito, escuchar a tus clientes, sí.
Quedarte frente al monitor dejando que el tiempo pase no va a mejorar tu facturación, levantarte y hacer que las cosas pasen, sí.