La empresa Bahamas Petróleum Company (BPC) fue habilitada a presentar ofertas de exploración de hidrocarburos en Uruguay y eso genera expectativa. La frustrada exploración en la administración anterior obliga a ser más cautos pero es un tema que siempre genera atención.
Sin embargo, lo anunciado hasta ahora por Ancap está lejos de ser una perforación para buscar hidrocarburos. La empresa simplemente compró la información disponible al respecto y se compromete a realizar diversas evaluaciones y estudios pero ni siquiera tiene el compromiso de realizar un pozo.
“La oferta realizada por BPC incluye como parte del trabajo exploratorio comprometido la evaluación y modelado geológico y de recursos prospectivos del área, así como el licenciamiento y el reprocesamiento de información sísmica 2D existente. BPC no tiene obligación de realizar un pozo exploratorio en el primer período de exploración de 4 años”, dice el comunicado difundido por Ancap.
El expresidente de ANCAP y experto en hidrocarburos, Andrés Tierno Abreu, explicó a El Observador que los compromisos que adquieren las empresas en esta parte del proceso “no son muy grandes”. “Compran la información, que no es una inversión muy grande y tratan de reinterpretarla y ver si presenta algún interés. En caso de que tenga interés buscan un socio que pueda invertir”, aseguró.
Según información publicada en la página de la empresa, el costo para BPC de este acuerdo con Uruguay es de US$ 200.000 anuales durante cuatro años.
Con un barril de crudo cercano a los US$ 40 el negocio petrolero no pasa su mejor momento y no parece muy rentable en el corto plazo. Sin embargo, el precio del crudo en estos momentos no tiene gran incidencia porque se trata de proyectos muy a largo plazo.
La oferta de BPC se suma a la de Kosmos que ya tenía adjudicadas dos plataformas offshore. De esta forma, tres de las seis plataformas que se había ofertado en la Ronda Abierta III, que se inició en 2019, ya están adjudicadas, aunque con Kosmos aun no se firmaron los contratos debido a retrasos generados por la pandemia, según informó Ancap.
Ancap
¿Quiénes son estas empresas?
BPC es una pequeña firma de Bahamas que posee cinco licencias de exploración de hidrocarburos en un área cercana a los 16.000 kilómetros cuadrados, según dice el sitio web de la empresa. La plataforma que ahora acordó con Uruguay (OFF-1) tiene cerca de 15.000 km2.
La compañía, dedicada exclusivamente a las exploraciones costa afuera (offshore), cotiza en la bolsa AIM de Londres (London AIM Stock Exchange). Es decir, en un submercado de la Bolsa de Londres diseñado para que empresas más pequeñas puedan acceder a los mercados bursátiles y les permite poner en circulación su capital con un marco regulatorio más flexible respecto al mercado principal.
Mediante un proceso más simplificado y más económico, este mercado permite cotizar y levantar fondos a pequeñas y medianas empresas de todo el mundo, ya que no existe un límite mínimo de capitalización, según explica un artículo del diario económico español Expansión.
Kosmos Energy, en tanto, es una compañía petrolera de origen estadounidense con operaciones de producción en altamar en Ghana, Guinea Ecuatorial y el Golfo de México. También posee desarrollos de gas en Mauritania y Senegal, y programas de exploración en bloques marítimos de Costa del Marfil, Namibia, Santo Tomé y Príncipe, y Surinam. La compañía cotiza en las bolsas de Nueva York y Londres.
La nueva modalidad de Ronda Abierta realizado por Ancap en 2019 apuntaba a empresas medianas y por eso da la posibilidad de calificar sin compromiso de hacer un pozo de exploración. Esa fase de la exploración tiene requerimientos técnicos y económicos sensiblemente mayores.
“Se trata de pequeñas firmas que trabajan mayormente en el Caribe. Los compromisos que van adquiriendo hasta ahora tampoco son muy grandes”, aseguró Tierno.
Las últimas exploraciones realizadas en Uruguay, tanto en tierra como en mar, fueron realizadas por grandes empresas del rubro como Total, Exxon Mobil y Shell. Todas ellas concluyeron sin resultados positivos. La exploración realizada por Total insumió una inversión cercana a los US$ 160 millones.
Sin embargo, en Ancap se valoran esos procesos porque permiten avances en todas las áreas de conocimiento científico del terreno. El ente ha vendido información sísmica por unos US$ 36 millones en los últimos 10 años. Los procesos actuales permiten profundizar en ese sentido y mantener activo a Uruguay dentro del rubro, mientras las grandes empresas del sector no pasan por su mejor momento económico.