Cuarto minuto de adición. Todos esperan el milagroso gol de Peñarol en la hora para el triunfo. Sin embargo, Emanuel Centurión toma la pelota y su misil casi rompe el palo de Migliore. El Flaco Vivaldo se toma la cabeza. No lo puede creer. Su equipo tuvo la victoria en la hora y no se le dio.
A Peñarol se le marchitaron las ideas
El carbonero dejó dos puntos más por el camino al empatar ante Sud América en flojo partido