"Los parciales invadieron el campo a través de la tribuna Chile llevándose por delante a la guardia de seguridad, no respetaron los 20 minutos para quedarse en el Tróccoli una vez terminado el partido para que se evacuara la tribuna visitante y finalmente apedrearon el ómnibus de Fénix", explicó a Referí un integrante de la Comisión.
En los últimos tiempos Cerro es reincidente en este tipo de actos violentos.
En el Clausura 2015, sus parciales se enredaron en una gravísima trifulca con la Policía en el Tróccoli y por esa razón debió jugar partidos a puertas cerradas. Además, tres hinchas resultaron procesados.
En el Clausura 2017, Cerro volvió a ser sancionado porque sus hinchas agredieron a parciales y jugadores de Rampla Juniors tras perder el clásico en el Tróccoli.
En esa ocasión debió jugar dos partidos a puertas cerradas y fuera de su escenario.
En este último caso el club fue sancionado por la Comisión Disciplinaria Sala Juveniles.