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12 de julio 2019 - 5:01hs

Si alguien crea con su mera imaginación una estructura, un objeto, un concepto, un momento: esas cosas existen. En algún utópico lugar existen. Y, si todavía, esas fantasías son plasmadas sobre un lienzo en blanco, esos lugares van a existir –además de en la mente de su creador– en las interpretaciones de todos aquellos que los observen. ¿Resulta estrafalario? Estas ideas lo son, pero existen y serán materializadas en una exquisita muestra de Alfredo Ghierra en el Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV).

“Pensá en el dinero, un papel que dice una cifra. Es un acto de creer, porque unos papeles no valen un auto. Las naciones y las fronteras, ¿las viste?, también son imaginarias. Entonces, ¿por qué no plantear que los productos del arte son existentes?”, dice el artista visual mientras hila fino sobre cada detalle del montaje de Esos lugares existen, que estará vigente a partir de este viernes en el museo de Parque Rodó.

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Ghierra –conocido por su propuesta de Ghierra intendente y por su vinculación con temas de ciudad y patrimonio– mostrará 28 ilustraciones complejas, fantasiosas y evocativas de infinitos rincones de la experiencia humana, que ha ido creando amparado en su imaginación con un lienzo blanco y carbón. En cada trazo están volcadas, también, las experiencias de un hombre que ha habitado ciudades del mundo como Sofía (Bulgaria), Venecia (Italia), San Pablo (Brasil) y su natal Montevideo. Además de varios puntos en el mapa que visitó, que también nutrieron su acervo.

Alfredo Ghierra Shanghai. 2015. 180 cm x 150 cm. Grafo sobre papel

Así es la muestra

La exposición está dividida en tres secciones a lo largo de la sala 5 del MNAV. Al entrar, una base que sostiene torres y edificios copa toda la atención. Se trata de impresiones 3D de ilustraciones de Ghierra que desarrolló Javier Ribeiro. A un lado de ese universo está el amplio ventanal que celebra cada detalle de la muestra con una linda luminosidad, y al otro, una pantalla que muestra la entrevista que la cinematógrafa Mariana Viñoles le realizó al artista a modo de presentación. Al fondo de esa misma sección, se disponen otras pantallas que muestran bajo la técnica de time-lapse el proceso en el que fueron creados los dibujos (realizado por Agustina Bello y Rodrigo Labella). Este escenario es según el artista, el que responde preguntas – ¿quién es?, ¿cómo lo hace?, ¿cuánto tiempo le lleva?–.

La imaginación es para Ghierra de las más poderosas armas que tiene el ser humano; plantear que sus fantasías dibujadas son existentes implica aferrarse a la idea de que las cosas más poderosas de la humanidad son imaginarias.

Al pasar a la segunda parte de la muestra comienza el banquete de deleites visuales. Es aquí donde se presentan esos lugares que existen. Las ilustraciones de Ghierra obligan a pararse unos buenos minutos frente a cada una para observar, interpretar y re significar cada lugar creado por un puño ajeno, pero que evoca convergencias en común con el espectador. La técnica que utiliza el artista se centra fundamentalmente en el dibujo con grafo y tinta.

Por último, la luminosidad que se pierde gradualmente desde el ventanal de un extremo de la sala hasta el final de la muestra permite que la pared del fondo proyecte una animación de Agustín Ferrando que invita al espectador a ser parte en los lugares creados por Ghierra.

Todo este despliegue equivale a unos 18 años de trabajo del artista  y 3 años desde que comenzó los diálogos con el MNAV para ocupar un espacio en la intensa agenda de la institución.

A favor de Ghierra está el hecho de que el período que le tocó para presentarse en el museo es continuo (por unos pocos días) al final del la muestra de Pablo Picasso. El MNAV está en su mejor punto de cocción, con muestras exitosísimas a cuestas, con una popularidad en ascendencia y con un incipiente público fresco que lo conoció gracias a la llegada de las obras del artista español.

En más de 25 años como artista visual, Esos lugares existen significa para Ghierra la muestra más importante y grande como realizador. “Este lugar (MNAV) es como un templo de las artes visuales, te impone un respeto y una responsabilidad que están muy buenos. Y esta es una sala deslumbrante. Es todo un reto”, aprecia Ghierra que hace 15 años que no expone en Montevideo trabajos de esta índole.

Alfredo Ghierra Un remolino mezcla los besos y la ausencia. 2017. 108 x 138 cm. Grafo sobre papel

Hace unos meses Ghierra publicó junto a la periodista Madalena Martínez el libro Montevideo, la bella durmiente. Si bien la estética de ese trabajo es bien similar a lo que se verá en la muestra, el artista explicó que se trata de mundos bien distintos. El primero tuvo un sentido más documental donde agarró la realidad y la dibujó. Pero las ilustraciones de la exposición, “son obras basadas en la más profunda imaginación”, según explica su creador. 

Aclaración: vaya sin que el reloj lo corra. Esta muestra se merece que quien la recorra disponga del tiempo suficiente para apreciar el filo de cada detalle y resignificar una y otra vez cada pieza.

Porque además, no todo lo que parece ser algo, lo es efectivamente. Se puede ver una obra que a lo lejos, parece el interior de una casa que expone una ventana con vista  a una ciudad. Sin embargo, al acercarse al cuadro lo que se ve es totalmente opuesto (el por qué descúbralo usted). Claro, leer en esta nota sobre esta pieza no vale ni una mínima fracción de lo interesante que resulta observarla en primera persona.

La obra de Ghierra está atravesada por su subconsciente, el momento personal en el que dibujó cada pieza y lo contextual. También tiene mucho de onírico, porque de sueños reveladores –seguidos por un despertar eufórico y un recurrir directo al lápiz– pueden surgir grandes cuadros.

“Orfebre del grafo, obsesivo, magnífico muchas veces en la escala, Alfredo Ghierra expone años de un trabajo tan raro como laborioso. El artista dibuja así desde que se acuerda, sin evolución. Su particular línea de tiempo se conecta con la tradición del dibujo occidental de los últimos 500 años; su visión es una confluencia de lo muy antiguo y lo tridimensional”, expresa la curadora de la muestra Magela Ferrero.

La imaginación es para Ghierra de las más poderosas armas que tiene el ser humano; plantear que sus fantasías dibujadas son existentes implica aferrarse a la idea de que las cosas más poderosas de la humanidad son imaginarias.

Alfredo Ghierra Evacuación. 2017. 108 x 142 cm. Grafo sobre papel

Al ver el grado de detalle con el que el artista ilustra cuadros que rondan los 150 centímetros de alto, y apreciar todos los elementos que aparecen allí es posible suponer que se trata del resultado de varios croquis y esquemas previos. Pero no. “Una vez que tengo una imagen voy a los bifes”, cuenta Ghierra que pasa de la imaginación al lienzo sin mediaciones porque cree que esperar por las condiciones ideales para hacer que una obra que luego merezca ser colgada es lo que detiene a mucha gente a la hora de producir.

¿Y qué pasa cuando termina un dibujo? Aunque el puño creativo y entrenado de Ghierra es el mismo, su ojo hacia la obra cambia. “Disfruto cuando pasan los años, me vuelvo a encontrar con un dibujo, lo reinterpreto y empieza a significar otras cosas. La obra física permanece pero la interpretación que uno hace de ella y la vivencia que tiene va variando”, dice el artista de lo existente.

Temas:

Artes visuales MNAV Montevideo la bella durmiente Esos lugares existen

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