El Centro de Viticultores del Uruguay (CVU) activó con éxito una operativa que soluciona la colocación de uva de la reciente vendimia por parte de pequeños y medianos productores, cuya escala dificultaba esa venta.
Se alquiló una bodega, sobre la ruta 69, en Progreso (Canelones), que cumplía con el requisito de estar vacía, factor clave para que exista la adecuada trazabilidad.
Fernando Imperiale, presidente del CVU, informó a El Observador que 66 productores remitieron 1,5 millones de kilos y que “la calidad del vino es realmente excelente”.
En la gestión industrial trabaja el enólogo Juan Carlos Rapetti –dueño de la bodega– y el equipo técnico conformado por Pablo Croveto y Santiago Degasperi.
El destino era la exportación, pero el freno en el mercado por la pandemia de covid-19 lleva a que se evalúe colocarlo en la plaza local, donde la demanda creció.
Juan Samuelle