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Martínez trabaja en el noticiero Subrayado y es panelista de Punto Penal

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Ana Inés Martínez, sobre el rol de la mujer en televisión: “A un hombre se lo banca más viejo, gordo y arrugado”

La comunicadora habló sobre su trayectoria en la televisión, el rol de la mujer en el periodismo deportivo, su trabajo en redes sociales y contó por qué no dice el cuadro del que es hincha

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14 de noviembre de 2021 a las 05:05

Ana Inés Martínez se define como periodista, comunicadora y dice que nunca va a dejar de serlo. Prefiere desmarcarse del término influencer, aunque también vive de las redes sociales. En su "segundo trabajo" -como ella misma le llama- recibe mensajes de admiradores, miles de "me gusta", promociona productos de marcas, pero poca atención le presta a las críticas y agresiones que le llegan de algunos cibernautas anónimos. Dice que aprendió a convivir con ese mundo virtual, que poco le importa el que dirán y que, a sus 41 años, si bien no tendría problemas en decir el club del que es hincha, no lo hace porque siente que la sociedad está contaminada de "fanáticos".

Está convencida de que a las mujeres que salen en televisión "no siempre se las perdona", que el feminismo ha recuperado derechos y aún tiene pendiente reconquistar otros, y que los hombres siguen apareciendo en cámara así estén "viejos", "gordos" o "arrugados".

Su postura a favor de suplantar a Óscar Tabárez como director técnico de la selección uruguaya dejó en los últimos meses un vaivén de opiniones que hasta llevó a la consultora Cifra a realizar una encuesta sobre el tema. Con más de 12 años ininterrumpidos de salidas al aire, asegura que no necesita exposición y que no lo hizo para trascender.

Como entrevistada, parece conocerse todas las facetas del libreto, aunque no tanto como para evitar hablar de Tabárez, como había pedido antes de la entrevista con El Observador.

Eras muy joven cuando te lanzaste al periodismo. La presencia de las mujeres en el rubro deportivo no era tan habitual, y mucho menos en la tele. ¿Seguías a alguna referente?

No. Nunca tuve. Es curioso porque uno de chico suele tener ídolos, como actores o cantantes; pero no, nunca. De chica siempre me gustó mucho la televisión y supe que quería trabajar en deportes. Mi papá fue deportista y futbolista toda la vida. En el continente era más común que hubiese mujeres en el área, pero acá solamente estaba Silvia Pérez y quizás alguna chica haciendo notas en radio. No había una cara en televisión en un programa diario. En el noticiero fui la primera y por eso para mí es un orgullo: que Canal 10 haya tenido esa iniciativa y despertado el interés de otros canales por incorporar mujeres. 

¿Te costó mantener los pies sobre la tierra? 

No, porque soy muy audaz y no me importa mucho el qué dirán. Cuando yo arranqué no era común el tema de las redes sociales y hoy todo el mundo tiene acceso. Ahora, uno, quiera o no quiera, se entera de los elogios, halagos y de la gente que no está de acuerdo con tu trabajo. Con los años, por suerte, he ido sabiendo llevar lo negativo y que no me afecte en lo más mínimo. Yo le tenía más miedo a la adaptación del público porque no estaban acostumbrados a ver mujeres en la televisión.

¿Te subestimaron al principio?

No. Pero sí llamaba la atención. Con el correr de los años, creo que, demostrando que lo tomé de verdad, que laburo mucho por detrás y en producción, fui agarrando confianza. Es deporte, y es como la política: la gente es muy pasional. A veces no están de acuerdo porque son muy fanáticos de su equipo y, automáticamente, si no les gusta, se enojan con el periodista, pero no con su equipo. Y eso que yo no emito opinión en el noticiero, doy información…

¿Hay más presiones y exigencias hacia las mujeres que salen en televisión? 

Totalmente. Y no solo en el rubro deportivo; hay una presión en la imagen. A un hombre se lo banca más viejo, gordo, arrugado. A la mujer siempre se le exige, no solo la perfección a nivel de contenido e información, sino a nivel de imagen. Es sumamente injusto porque a la mujer no siempre se la perdona. Hay una exigencia estética en la televisión.

¿Existe el prejuicio de pensar que alguien llegó solo por sus características físicas?

Está. Pero, ¿cuántas lindas, estéticas y arregladas hay que si no lo sostienen con laburo no duran dos días? Eso también está.

¿Te sentís identificada con el movimiento feminista?

Me encanta que haya una lucha -en el buen sentido- por los derechos de la mujer y por posicionarla en igualdad con el hombre. Me parece que se ha avanzado un montón, pero que todavía falta muchísimo. Me siento súper orgullosa e identificada con las mujeres que buscan un lugar para todas, pero radical no soy. Todo lo radical es malo siempre. En las luchas que son por igualdad y derechos soy muy profeminismo.

¿En qué cosas sentís que todavía “falta muchísimo”?

Es obvio que en determinados puestos de importancia tienen que haber hombres, pero no es obvio que tiene que haber una mujer. No estamos a la par y a la altura todavía; falta muchísimo. Sí se ha avanzado un montón, pero hay cargos en los que hay siempre amplia mayoría de hombres.

La comunicadora dijo sentirse identificada con el movimiento femenista, aunque asume que no es radical

¿Seguís pensando que es preferible no revelar públicamente el cuadro del que sos hincha?

No tengo ningún problema en decirlo porque sé cómo laburo y que me debo a mi trabajo, no al equipo por el que simpatizo. Valoro un montón a los que lo dicen, pero creo que no está preparada la sociedad. A mí, cuando entré a trabajar en Canal 10, me recomendaron que no lo diga y seguí recomendaciones de gente que sabe más que yo. Igual no tengo ningún problema en decirlo.

¿Lo dijiste alguna vez?

No.

¿Entonces por qué decís que no tenés problema en decirlo?

Si me cruza alguien en la calle y me pregunta, capaz que se lo digo, no tengo ningún drama. Pero públicamente la gente es insoportable aunque no lo sepa y no lo tenga confirmado, imaginate si sí.

¿Cómo has sobrellevado las críticas a lo largo de tu carrera?

Yo me rompo el lomo desde que aparecí en los medios, porque me lo gané siendo estudiante, preocupándome por saber dónde había pruebas, llamados y a veces duele porque uno sabe cómo llegó y lo que estudió. A veces duele la crítica de mala fe o de imaginación. Creo que nadie, por más que llegue de la manera que llegue, se mantiene si no es bueno o no trabaja.

¿Hasta qué punto te han afectado los comentarios "de mala fe"?

Lloré un montón de veces, me calenté otras, respondí, putee. He respondido a la altura del mensaje -que no está nada bueno-, me he rebajado, he hecho absolutamente de todo. Es según como me agarren. Yo no lo pienso, soy muy auténtica. Evidentemente, el que tiene tiempo para criticar a una persona que realmente no la conoce a fondo o se guía por lo que ve en una pantalla, tiene algún hueco en su vida. O tiene mucho tiempo o no tiene problemas por los que preocuparse. El que hace esas cosas debe tener un vacío importante en el que se siente gracioso, fuerte. Creen que le hacen mal a la persona que se lo están diciendo y se están llenando de odio a sí mismos. Es contaminarse en su propia vida.

Las redes sociales forman parte de ese mundo. ¿Las considerás un trabajo?

Hoy en día, sí. Es como un segundo laburo, aunque no es fijo. El mundo digital avanzó bastante y muchas marcas apuestan por naturalizar, hacer algo más humano y ponerle cara a una campaña. En el canal, yo soy empleada y esto es algo nuevo. Desde hace unos años lo tomo como un laburo a la par.

¿Hay una diferencia entre la Ana Inés de la vida privada y la que se expone públicamente?

Puede ser. Yo muestro lo que me parece divertido o lo que se me ocurre en el momento. También sé que muestro lo que quiero mostrar. Las cosas realmente importantes de uno quedan para adentro. Jamás me di a conocer por nada de mi vida privada.

¿Te considerás influencer?

No, comunicadora. Influencer, para mí, es más que nada la gente que no tiene una profesión o no sabés qué hace y se dedica 100% a redes. Esto es distinto; yo no voy a dejar nunca de ser periodista y comunicadora. 

La periodista argentina Morena Beltrán contó en una entrevista con un canal de Youtube que algunas veces le ha costado dejar claro su rol al acercarse a futbolistas que están en pareja por problemas que tuvo después. ¿Estuviste alguna vez en esa incertidumbre?

Ni me lo cuestiono porque es mi laburo. Ni se me ocurre replantearme no coordinar una nota porque el jugador tenga pareja. 

Ana Inés Martínez

Desde hace un buen tiempo marcaste una posición firme sobre el desempeño de Óscar Tabárez como director técnico de la selección uruguaya de fútbol. ¿Pensás que a partir de la caída de la selección tu opinión empezó a recibir otra aceptación?

No sé si otra aceptación, pero para mí la mayoría de los uruguayos ahora opina como yo. Muchos que apoyan que este proceso siga lo opinan por todo lo bueno que nos dio Tabárez y, para mí, eso no quiere decir que un ciclo no pueda terminar. Perdió la enorme oportunidad de retirarse con un gran agradecimiento del pueblo uruguayo. Un reconocimiento absoluto y por la puerta grande. Ahora no lo sabremos. 

Al tema le dieron la trascendencia que yo no pretendía. Trascendió mucho porque pasé del noticiero, donde doy meramente información, a trabajar en Punto Penal, donde se da información, pero también se opina, analiza y se da un punto de vista. Yo no tengo absolutamente nada personal contra el cuerpo técnico de la selección; es meramente futbolístico. Como uruguaya, estoy profundamente agradecida al cuerpo técnico del maestro Tabárez porque nos dio muchísimo: posicionó a la selección en un lugar donde nunca antes había estado en tiempo reciente, arregló la conducta, la profesionalización, le dio cabida a las selecciones juveniles... Pero también hay que analizar que, en determinado momento, lo futbolístico desapareció a nivel de juego y de títulos. El uruguayo a veces imagina que tengo algún problema personal o interés. ¿Qué interés puedo tener? 

¿Creés que tener una opinión tan firme sobre eso te sirvió para ganar exposición?

Yo no necesito exposición. Lo digo con la humildad más grande del mundo: no busco. De verdad, ¿de qué me sirve trascender en Uruguay? Yo trabajo en un canal de televisión, salgo al aire todos los días hace 12 años, estoy trabajando en Punto Penal. ¿Para qué voy a querer trascender?

Quizás algunas marcas lo vean como una señal y es útil para captar su atención...

No lo pienso por ahí. Todo este tema surgió porque di mi punto de vista en una mesa de Punto Penal con Martín Charquero, en la que dije que hasta el día de hoy me cuestiono qué tan exitoso ha sido el proceso relacionando títulos y cantidad de años.

A sus 41 años, se ha consolidado en la televisión haciendo análisis futbolísticos, opinando y dando argumentos sobre el desempeño de Uruguay en los distintos torneos

¿Qué quisiste decir cuando dijiste que vas a salir beneficiada si Uruguay va al Mundial de Catar 2022? 

Yo he sido muy crítica en este último tiempo de la convicción de la selección, entonces cuando gana hay mucha gente que cree que estoy triste. Al revés; soy la que más quiero -porque por algo quiero que haya un cambio- que a la selección le vaya bien y que no gane de casualidad. La gente cree que cuando gana, como yo soy crítica, me pongo triste. Es más, gano plata cuando Uruguay gana, porque si clasifica a una copa o a un mundial, se generan más programas y yo puedo trabajar con más marcas y campañas. A mí me sirve. Yo estoy en el rol de que voy a estar contenta siempre que le vaya bien porque soy uruguaya y encima gano plata si clasifican a mundiales. Eso fue lo que quise decir.

Participaste hace muy poco por redes de una promoción relacionada al próximo mundial junto a otras tres periodistas deportivas. Fuiste la única representante de Uruguay. ¿De qué se trata el proyecto y cómo lo recibiste?

Me sorprendió. Nunca pregunté de dónde me habían sacado. Calculo que el comité organizador del Mundial de Catar habrá pedido llamar a distintas comunicadoras en distintos países y me llamaron. Me llamó una agencia argentina para darle movida por redes al Mundial de Catar. Me sorprendió la llamada. Cuando se confirmaron las otras chicas hicimos un Zoom todas juntas y nos explicaron cuál era la idea. Lo principal es que cada una informe por sus redes toda la información del mundial, estadios, mascotas, venta de tickets. El desafío más grande es hacer un programa por Instagram después de cada fecha de las Eliminatorias. El contrato es hasta que terminen. Ojalá que el broche final sea llevarnos a todas a Catar. 

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