14 de octubre de 2011 19:55 hs

Andresito era un pueblo de pescadores y trabajadores rurales a orillas del Río Negro. Ese pueblo desapareció. En 1981 fue sustituido por un lago artificial, como parte del embalse de la represa de Palmar. El gobierno de entonces, comandado por el general Gregorio Álvarez, construyó otro, a cinco kilómetros del Río Negro, por la ruta 3, y entregó las viviendas nuevas a los viejos pobladores de Andresito.

No muchos se quedaron. En el proceso hubo una indemnización y una buena parte de los pobladores se fue ron a vivir a Trinidad y a otras ciudades del interior. Otros optaron por ocupar las casas vacantes y hoy el nuevo Andresito tiene 280 habitantes.

Muchos de los que nacieron en el pueblo nuevo no sabían esa historia. Algunos sí conocieron el pueblo que ahora está bajo agua, pero nunca supieron muy bien qué había pasado, por qué las autoridades militares les habían dicho que se tenían que ir.

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Memoria
Ahora está en proceso un documental que habla de la memoria, en busca de una identidad, y la gente empieza a preguntar y a responder.

Esto sucede en el marco del proyecto 20 pueblos, 20 memorias, organizado por la dirección de Derechos Humanos del Ministerio de Educación y Cultura, la Comisión del Bicentenario y UTE, quien financia el programa. La idea es realizar actividades culturales que tengan que ver con la identidad de pueblos del interior de menos de cinco mil habitantes.

Serán 18 trabajos, uno por departamento del interior. Lo del “20” del título del proyecto tiene que ver con la idea de incluir a un barrio de Montevideo y a un grupo de uruguayos en el exterior, pero la iniciativa no prosperó.

Los centros MEC del interior fueron los encargados de elevar sugerencias a nivel departamental y en Flores fue elegida la de Andresito, propuesta por Valentina Cerini Eduardo Curto.

El presupuesto asignado a cada proyecto es de $ 90 mil, pero en el caso de Andresito, la tenacidad y los sólidos argumentos de Curto y Cerini lograron bastante más.

“Hablamos con UTE para que se hiciera no solo el documental, sino también que se editara un libro, escrito por Alejandro Peláez, una muestra gráfica, un ciclo de entrevistas con pobladores originales y un backstage de toda la movida”, explicó Curto.

El organismo accedió a ampliar el presupuesto a $ 300 mil, por tratarse de un caso especial. Según Curto: “Hay una responsabilidad histórica de UTE, ya que la construcción de la represa hidroeléctrica es la que causó el desarraigo”.

Más luz
La productora Aceituna Films de Montevideo, fue la elegida para la tarea de poner en imágenes los recuerdos de los habitantes.

El desafío es importante, porque la referencia histórica es un pueblo que está sumergido y gran parte de los habitantes del pueblo nuevo llegó después de la represa.

Fueron cuatro días de rodaje en setiembre, con entrevistas en Andresito, tomas aéreas del triángulo de media docena de manzanas, al borde de la Ruta 3, testimonios de la gente que ahora vive en Trinidad y también tomas submarinas, con un buzo del departamento, buscando algunas de las construcciones originales.

Hernán Rodríguez y Elena Quirici, directores de Aceituna Films y productores generales del video, decidieron que el trabajo no sería una mirada fría a un pueblo cuya historia fue partida. La intención es que el video sea un punto de apoyo, un esfuerzo en común del pueblo por afirmar su identidad y mirar al futuro con otros bríos.

“La idea es reavivar la autoestima de un pueblo que perdió su identidad, reflejar el interés colectivo por reconstruir el pasado”, dice Rodríguez.

El relato está a cargo de tres generaciones con perspectivas distintas, desde quienes vivieron décadas en el pueblo original hasta los que nacieron en el nuevo.

“El documental está pensado con una función social, la de ofrecer a Andresito recuperar algo que es de ellos: su pasado”, explica Rodríguez.

En un taller de alfabetización digital se propuso contar, por escrito, historias concretas del pueblo. “El solo hecho de que se pongan a pensar en el tema, a buscar un dato, una foto, ya es movilizador”, dice Quirici de Aceituna Films.

La historia
Se prevé que el video, en proceso de edición, tenga una duración aproximada de 35 minutos.

Allí estarán los cuentos de los mayores, entre ellos una anciana centenaria, que hablarán de la llegada de los cedulones que determinaban el desalojo del pueblo entero.

Se hablará de las llaves de las nuevas viviendas del Plan MEVIR, entregadas por Gregorio Álvarez de propia mano. Se verán las imágenes de la cámara submarina, tratando de identificar algún cimiento de las construcciones originales, que eran más bien precarias.

Hablará un pescador que no vivía en el pueblo viejo, sino que llegó directo al nuevo, pero que pesca en el lago que cubre al viejo. Se podrán ver y escuchar a los niños que hablan del pueblo que “se hundió”.

El video estará terminado en poco más de un mes y el estreno será otra etapa en la reconstrucción de la autoestima del pueblo, porque se verá en Andresito, por primera vez, un trabajo que los involucra a todos, que los refleja.

El proyecto 20 pueblos 20 memorias prevé un encuentro en Salto, en diciembre, donde se mostrarán los trabajos y se discutirán las distintas realidades, entre los responsables de los Centros MEC de cada departamento.

En el caso de Andresito, está prevista la contratación de dos ómnibus para que los protagonistas vayan a verse y a asistir a la proyección de las historias de los demás pueblos.

La convicción que tiene la gente de Aceituna Films, así como también Curto y Cerini, de los Centros MEC, es que algo ya cambió.

Y eso es muy bueno.

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