4 de junio de 2026 5:00 hs

Frenar, reflexionar. Pensar qué decir. Bajarle la velocidad a estos tiempos acelerados y ansiosos y poder decir “hay algo que no está bien”. No en un tono de denuncia, sino de llamado de atención y también hasta de sátira. Esas fueron algunas de las ideas que rondaron la mente, y la música, de Santi Celli al momento de hacer su nuevo disco, Tranquilo.

El cantante y compositor cordobés de 34 años, que fue una de las dos mitades de Salvapantallas con Zoe Gotusso y que desde 2020 tiene una carrera solista en la que Tranquilo es su cuarto disco, reconoce que sigue en conflicto con algunos de los problemas ineludibles de estos tiempos, que hacen difícil concentrarse en las cosas y darles la atención que merecen, o que obligan a los propios artistas a alimentar algoritmos de forma permanente si quieren mantener su presencia en las conversaciones virtuales.

La necesidad de frenar y no “hacer por hacer” fue el punto de partida para este disco que acaba de publicarse. Ocho canciones donde el tono calmo e introspectivo se cruza con pasajes pop más festivos. Queda pendiente de publicación el noveno tema del disco, una canción que Celli escribió para su madre, y que será lanzada como bonus track más entrado el año.

Más noticias
Embed

Celli conversó con El Observador sobre su nuevo disco y sobre las reflexiones que inspiraron este trabajo. Sobre la tranquilidad, escaparle a la velocidad furiosa y cómo es hacer canciones en esta época, esta charla:

Hay algunos conceptos y cuestiones de esta época como la velocidad y la ansiedad que aparecen en este disco. ¿Te cambió el vínculo con esos temas en este proceso?

Son cosas con las que sigo en conflicto, siendo honesto. No estoy contento con las formas del presente y cómo esas formas atraviesan a la música y al arte en general. Partiendo de esa premisa, creo que por lo menos me hizo bien aprender a nombrar esa incomodidad, a entender de dónde viene y aceptar que es la manera que fue tomando el vínculo de la gente con las cosas, que en general ahora está todo acelerado. Entenderlo fue un alivio, y poder pararme en contra, o revisar lo que no me gusta, es tranquilizador. No sé si necesariamente me cambia la forma de vivirlo, porque todo sigue con un acelere tremendo, sigo siendo víctima y cómplice de las mismas cosas, al igual que todos. Sí es una actitud de vida el tratar de construir un futuro distinto a lo que toca hoy, que siento que es bastante deshumanizante.

Hay una cuestión de que uno, se dedique a lo que se dedique, tiene que ser productivo todo el tiempo. Incluso el tiempo libre tiene que ser productivo, no se puede perder el tiempo.

Si eso nos rindiera de alguna forma para estar mejor, para sentirnos mejor, todavía, pero no es el caso. Vivimos de esa forma y ni siquiera nos hace bien. Y eso es lo loco, que no estamos sacando un rédito real, porque yo no veo que la gente esté más feliz, al contrario. Siento que en general estamos con menos tiempo para hacer las cosas que nos gustan, de a poquito alejados también entre nosotros. Tengo la esperanza de que de a poco se puede cambiar. Empezando a reconocer el problema podemos ir hacia lugares distintos, pero hay que hacerse cargo.

santicelli 23

Hace algunos días, a propósito de tu cumpleaños, publicabas en tus redes que notás que la gente está “volviendo a eje”. ¿Va por ese lado?

Sí. Creo que es fundamental el pasar en limpio cómo nos sentimos con lo que nos está pasando. Vivimos en sociedad, y muchos de esos problemas los atravesamos en conjunto. Si no empezamos a tener conciencia, es como que las cosas pasan como si nada. Ahora Argentina está conmocionada por un femicidio que adquirió relevancia pública, pero son cosas que siguen pasando, y si nosotros vivimos la vida como si no importara nada y no frenamos, es un problema. Durante toda la década pasada, sobre todo a finales, el movimiento feminista, por ejemplo, se encargó de que un cierto discurso penetre en diferentes lugares de la sociedad. Si nosotros nos olvidamos de lo que pasa al día siguiente, y dejamos que las cosas se nos vayan reemplazando sin peso, si no frenamos…bueno, le puse Tranquilo al disco porque es la única síntesis que encontré para frenar un poco, decir “che, no nos sirve esta velocidad, no estamos pudiendo agarrar las cosas que pasan”.

Embed

¿El disco como concepto, como proyecto donde hay canciones reunidas bajo una idea central, está volviendo? ¿Es parte de esa vuelta a eje?

Me gustaría que pase eso. Hay gente que vuelve a escuchar discos, pero siento que pasa recién en ciertas esferas de gente interesada por la música, por el arte. No estoy seguro de si se traslada a todos, pero me parece un buen síntoma que esté esa vuelta a escuchar discos. A que haya interés y a cambiar las formas.

santicelli 7

Venías de un periodo de cuatro años con tres discos y ahora pasaron tres años para este nuevo disco. ¿También sentiste esa necesidad de frenar un poco y trabajar con otros tiempos?

Tuve una necesidad de frenar, ver qué quería decir. La razón de ser, de frenar y de hacer un disco como este fue detectar a veces hay que tomarse un ratito más. Mis discos favoritos siempre han tenido años de trabajo detrás. Y si bien ahora uno con todas las herramientas que hay puede hacer las cosas de forma más seriada o a más velocidad, si eso se traslada al arte, estamos un poco complicados. Ese fue mi pensamiento y mi punto de partida. No necesito hacer por hacer. En todo caso quiero ver qué necesito decir, cuándo necesito decirlo, cómo lo quiero hacer, qué es lo que yo quiero dejar en el mundo. Me empecé a hacer ciertas preguntas en cuestionamiento de esa velocidad.

¿Y aparecieron las respuestas?

Sí, aparecieron canciones que son a veces un poco un checkpoint de cuestiones mías que por ahí pueden identificar a otras personas. Que son pura y exclusivamente experiencia humana puesta en una botellita que es una canción, pero que también puede ser, no sé, una película, un libro, lo que sea. Es una interpretación mía de la realidad que está hecha con mucha honestidad y tratado de una manera en que del otro lado también se pueda sentir acompañada la persona que lo escucha.

¿Dónde estás tranquilo vos en la vida?

Estoy tranquilo cuando tomo un mate con mi familia o un amigo sin estar pensando, sin mirar ninguna pantalla, mirando la cara de otra persona. Estoy tranquilo cuando me puedo conectar con la música desde un lugar real. Estoy tranquilo cuando juego un partido de fútbol. Y creo que el factor común de todo eso es que estoy tranquilo cuando estoy presente. Tenemos la ilusión de que vivimos conectados, porque estamos viendo a otras personas por redes, pero eso no es ver a una persona, es ver una pantalla que te está mostrando algo, una selección ínfima de otra persona. Por ejemplo, en el disco hay una canción que se llama Antisocial, que es una especie de sátira, una canción pop en clave medio casi de comedia, sobre algo que yo sabía que cuando saliera iba a tener más de uno que me dijera, “parece que me lo escribiste a mí”, que es algo que me pasó mucho con esa canción. Y es lógico, porque estamos con la ilusión de ver a otra gente, pero estoy seguro que la mayoría ve a menos personas que antes.

Embed - Santi Celli, Ale Sergi - ANTISOCIAL (Official Video)

Y esa cuestión performativa de cómo uno se muestra ante el resto.

En redes uno ve como el “grandes éxitos” de la otra persona. O grandes fracasos o grandes chistes, pero no es una persona. Es un fantasmita.

¿Agarrar la guitarra es una forma de estar tranquilo?

Puede serlo, en la medida en que uno pueda realmente consagrar ese momento. A veces me pongo medio hippie con estas cosas, pero me pasa que yo doy talleres de canciones cada tanto, es una forma de devolverle a la música mucho de lo que me ha dado, al margen de hacer canciones y de sacar música y todo lo demás. Una vez por mes, junto a cinco o seis personas que sé que están interesadas y que lo van a aprovechar, y doy talleres de composición. Y una de las cosas que hablamos en el taller es que ahora agarrar la guitarra no es suficiente, porque agarrar la guitarra y bajarse de la velocidad 2x a un momento real de conexión con la música y todo lo demás, está cada vez más difícil. Entonces yo creo que no es solo agarrar la guitarra, sino realmente decir “ok, voy a tener un momento conmigo”, que en mi caso puede ser la guitarra, pero que tiene que ver con realmente poder irse de la dinámica default.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos