El rumbo de la telefónica estatal está en disputa en varios ámbitos. Luego de cinco años de una conducción hegemónica, sin resquebrajamientos y valorada como exitosa incluso en ámbitos de la oposición, ahora se abren al menos tres frentes de lucha: la interna oficialista del nuevo directorio, una interna en el nacionalismo y las diferentes visiones sobre el rol que debe tener el Poder Ejecutivo respecto a la telefónica estatal. Todo eso está en juego en medio del agitado comienzo del gobierno.
Por si fuera poco, el ministro de Economía, Danilo Astori, replanteó esta semana las dudas sobre el proyecto del ANTEL Arena al declarar que no descarta que el gobierno analice nuevamente la inversión.
Antes de irse, el gobierno quería dejar resuelta la querella que el Estado tenía con el grupo Clarín. El Ministerio de Industria decidió años atrás mudar del espectro radioeléctrico a Cablevisión porque tenía adjudicadas las frecuencias más atractivas para las telefónicas, que son las que permiten la transmisión de datos por LTE (cuarta generación).
Más allá de la pelea con Clarín –que costó un fallo adverso del TCA y una indemnización de
US$ 7 millones por parte del Estado– el Poder Ejecutivo entró en una disyuntiva: ¿esa banda, se la daba entera a ANTEL para defender la empresa estatal o la subastaría?
La entonces presidenta de la telefónica, Carolina Cosse, representa la línea que más defiende el modelo estatista y por tanto el monopolio de ANTEL en la telefonía y datos.
Mujica, luego de recibir el asesoramiento del Ministerio de Industria, resolvió que una parte de esa banda se le diera a ANTEL, pero que la otra mitad se licitara entre todas las telefónicas.
Ahora, con Cosse al frente del Ministerio de Industria, se puede pensar que el rumbo que promovía desde la telefónica lo va a llevar adelante desde el Poder Ejecutivo. La duda es hasta dónde la dejará moverse el presidente Tabaré Vázquez.
La otra disputa está en el oficialismo y por la conducción interna de la empresa. Durante el primer gobierno de izquierda la telefónica estatal transitó sin rumbo, con decenas de problemas –algunos de ellos insólitos como un impostor que engañó al presidente y le dieron un cargo, o un director procesado por simular un delito–; pero lo peor, sin un plan estratégico. En la administración de Mujica eso cambió. Al frente estuvo Carolina Cosse y con ella decenas de proyectos, varios de ellos revolucionarios y algunos polémicos.
Pero ahora la conducción de la empresa se partirá. Si bien el actual gerente general y mano derecha de Cosse, Andrés Tolosa, será el presidente, el segundo lugar del directorio lo ocupará el astorista Daniel Fuentes, actual subgerente general de Negocios.
En el directorio convivirán por tanto dos visiones de la izquierda sobre la empresa.
Además, Astori ya ha dejado claro durante varias oportunidades que pretende que el Poder Ejecutivo (en particular se presume que el Ministerio de Economía y la OPP) tenga un control mucho mayor sobre las empresas públicas para, sobre todo, administrar las inversiones y evitar gastos que sigan contribuyendo al déficit fiscal.
Más de la mitad del déficit del año pasado está explicado por las inversiones de las empresas estatales.
Según un informe publicado por El Observador en febrero basado en datos de la OPP, ANTEL tuvo por segundo año consecutivo un nivel de inversiones equivalente a 0,8% del PIB. En dos proyectos estratégicos como la fibra óptica o el LTE invirtió US$ 425 millones en 2014. Si bien para este año ya está previsto reducir a la mitad sus inversiones, la puja entre los hombres de Cosse y Astori estará puesta en el futuro.
La tercera pelea por ANTEL no tiene que ver con el Frente Amplio o el oficialismo, sino con la oposición. Con un directorio integrado por tres personas y compuesto por dos oficialistas que representan a visiones contrapuestas, el integrante de la oposición será clave porque puede definir muchos temas polémicos. Los blancos se van a quedar con ANTEL, pero el debate está en quién nombran para ese lugar. Tanto Jorge Larrañaga como Luis Lacalle Pou lo entienden estratégico. El líder de Alianza Nacional pretende que el director de ANTEL opositor sea Gustavo Delgado (actual director de la Ursec). Pero el debate aún no está saldado.