Buljubasich, batió ayer domingo la marca de 1.012 minutos que ostentaba Fournier desde 1985, y ahora ha dejado un nuevo registro de 1.053 que podría seguir aumentando en las próximas jornadas del campeonato chileno.
El portero argentino llegó al partido frente a los universitarios de Concepción, con 963 minutos imbatibles, tras la última diana que le encajó el jugador del Unión Española, Manuel Neira, el pasado 26 de junio en el partido de vuelta (1-1) por las semifinales del Torneo de Apertura del fútbol chileno.
El ex portero de Rosario Central, Tenerife, Lérida, Oviedo, Los Andes, Morelia y River Plate llegó en 2004 a Chile, primero al Unión Española, luego de seis meses de retiro en Argentina y convencido por su esposa de que volviera a defender los tres palos.
Buljubasich, que no ha descartado radicarse en Chile, afirma que el récord es importante pero que las metas para él y el equipo siguen siendo ser campeón del Torneo de Clausura y avanzar lo más que se pueda en la Copa Sudamericana, donde la Católica ya se encuentra en cuartos de finales.
Siete días después, la Católica ganó 1-0 a Coquimbo Unido; 2-0 a Deportes Temuco, el 31 de julio y una semana más tarde venció de visita (0-2) al Santiago Wanderers.
En los siguientes tres partidos, frente a Deportes Concepción, Huachipato y Colo Colo, los "cruzados" igualaron sin goles y en el siguiente partido, el pasado 29 de septiembre, derrotaron a Palestino por 3-0.
A los cuatro minutos del segundo tiempo, y cuando el marcador aún no se inauguraba, los fuegos artificiales que habían llevado los hinchas de la Católica, que estremecieron Puerto Montt, dieron cuenta que Buljubasich había igualado el récord de Fournier.
Mientras las bengalas encandilaban a quienes estaban en el estadio, Buljubasich, trataba de disimular su emoción, pero sus ojos brillantes y el mentón que tiritaba daban cuenta que el portero vivía en esos momentos, quizás la emoción más grande de su vida.
Nada más terminar el partido, Buljubasich, que ya había entrado en la historia del balompié chileno, agradeció emocionado a su esposa, sus hijas y a su padre. Sus compañeros e hinchas le celebraron la hazaña con bastante champaña en el camerino. Sin duda, se la había ganado con creces.
(EFE)