La carrera privada realizada en el Hipódromo de Mercedes en la que murió un caballo la semana pasada no contaba con la autorización del Instituto de Bienestar Animal (INBA), confirmaron a El Observador desde el organismo.
El instituto decidió denunciar el incidente de oficio e investigarlo, luego de que se difundieran imágenes en las que se ve cómo el animal se desplomó a pocos metros de cruzar la línea de meta.
Adrián Ibarra, integrante de la Protectora de Animales San Francisco de Asís de Mercedes, dijo a Subrayado (Canal 10) que "supuestamente" el caballo "venía siendo inyectado con drogas que estimularían que corriera más".
A la hora de realizar un espectáculo público en el que participen animales, se debe notificar al INBA en "un un plazo no inferior a 5 días hábiles antes del comienzo del mismo", según la resolución N° 2/016 de la Comisión de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (Cotryba), predecesora del INBA.
Esta normativa también mandata a los organizadores de estos espectáculos a "respetar los protocolos diseñados" que "aseguren la tenencia responsable y el bienestar animal", y advierten que el incumplimiento de esto puede llevar a sanciones.
Según supo El Observador, las sanciones que INBA puede aplicar a aquellas personas que incumplan con la ley son: una multa hasta 500 UR, la incautación de los animales afectados o la prohibición de tenencia para los responsables.
Por otra parte, desde Bienestar Animal investigan si los organizadores de la carrera también incumplieron el artículo 11 de la Ley N° 18.471 de "Protección, bienestar y tenencia de animales", que indica que en "aquellos espectáculos públicos en que se utilicen animales que por las actividades, demostraciones o habilidades que efectúen, corran peligro de sufrir accidentes arriesgando su integridad, deberán contar con servicio de médico veterinario".