Cierta vez apareció por la Mutual un jugador ecuatoriano. El funcionario lo recibió y le preguntó si había cobrado. El jugador respondió que no. Pero la gremial tenía el recibo de sueldo como que había percibido el dinero. Se lo mostraron y le preguntaron si era su firma. La respuesta del ecuatoriano dejó helados a los dirigentes: “Es la primera vez que vengo a Uruguay”. ¿Quién cobró y se llevó el dinero en su nombre? La situación está enmarcada dentro de innumerables casos de irregularidades que ocurren en un fútbol donde la chicana está a la vuelta de la esquina. Y la gremial de jugadores se cansó y citó a asamblea. Motivos: comprobó, entre otras cosas, que se cobran contratos con nombres de personas que no son futbolistas. Otra chicana como los cientos que existen. Tome nota del complejo ambiente del fútbol: “Tenemos competencias paupérrimas de siete u ocho meses y te meten la chicana porque hacés la pretemporada y no te firman contrato hasta dos o tres días antes del inicio del campeonato y entonces te garronean un mes”, denunció el vicepresidente de la gremial de jugadores, Fabián Pumar, como punto de partida.
Chicana a la uruguaya
Las “travesuras” que los dirigentes hacen con los contratos de jugadores cansan a la gremial