Desde el comienzo de su administración, Luis Lacalle Pou ha preferido que el diálogo con la coalición sea “pico a pico” y no en “redondilla”, porque considera que esta forma de relacionamiento –que lo lleva a pivotear las decisiones– es más eficaz para el funcionamiento de un conjunto desigual compuesto por cinco miembros en el que el Partido Nacional es mayoritario.
Esa estrategia, que se ha impuesto pese al pedido de los socios de instalar una mesa para discutir algunos asuntos, le ha resultado exitosa ya que hasta el momento el Poder Ejecutivo ha logrado aprobar las principales normas que ha impulsado –como la Ley de Urgente Consideración, el Presupuesto y las Rendiciones de Cuentas–, algo que lo diferencia con el de Luis Alberto Lacalle Herrera (1990-1995), el último encabezado por un blanco.
La diferencia suele ser señalada por los blancos como parte de los “aprendizajes” de un gobierno al otro y tiene como sustento una serie de iniciativas similares que la administración de Lacalle Herrera no logró aprobar mientras que Lacalle Pou sí.
Diego Battiste
La tenencia compartida se votará en Diputados
Entre estas, mencionan que en los noventa enviaron cuatro reformas de la seguridad social que naufragaron; que perdieron el plebiscito de las empresas públicas; que la coalición duró menos de dos años, y que el Parlamento le bombardeó los proyectos que llegaron en frío, mientras que ahora la reforma jubilatoria está cerca de ver la luz; ganaron el referéndum contra la LUC; la coalición sigue vigente, y no se han rechazado leyes promovidas por el gobierno.
Esa elasticidad para sacar adelante leyes que en principio no reunían las voluntades necesarias, será puesta a prueba nuevamente esta semana, cuando en diferentes instancias la coalición intente aprobar tres proyectos que son considerados prioritarios por alguno de los socios pero –hasta el momento– no reúnen los votos suficientes.
Los proyectos son la reforma jubilatoria, cuyos cambios acordados por Lacalle Pou con Guido Manini Ríos ahora deben ser validados por el Partido Colorado; la tenencia compartida, que deberá volver a comisión si no se incorporan las modificaciones que impulsa Ciudadanos; y la prisión domiciliaria para las personas mayores de 65 años, cuyo texto genera reticencias en blancos y colorados.
Aunque corren por caminos separados, su votación se ha teñido de sospecha debido al reconocimiento desde Cabildo Abierto de la existencia de un mandato de no votar la reforma jubilatoria hasta que los otros proyectos se encaminaran, tras haber permanecido varios meses “cajoneados” –como se dice en la jerga parlamentaria–.
Leonardo Carreño
Saldain se reunió con legisladores de Ciudadanos
Esta posible “moneda de cambio” ha sido denunciada por el Frente Amplio y generó rispideces en la interna de la coalición, ya que algunos legisladores reconocen en privado que su existencia es un escollo difícil de aceptar.
Pero a su vez, la existencia de diálogos individuales por parte de Lacalle Pou con Manini Ríos para destrabar la reforma jubilatoria, lo que implicó que el Poder Ejecutivo tuviera que ceder en dos temas que previamente había considerado inadmisibles también provocó molestias en los otros socios, que consideran que –de algún modo– Cabildo Abierto logró “torcer” el brazo del presidente.
Esto llevó a que este lunes el líder de Ciudadanos, Adrián Peña, volviera a insistir con la necesidad de crear una "mesa de la coalición" para coordinar este tipo de temas. "La mesa es necesaria para que estas cosas no pasen. El partido no ha participado de la negociación y allí hubo un punto que no debería haber ocurrido", aseguró en rueda de prensa.
Tenencia compartida
El proyecto ya fue aprobado por los senadores el año pasado y estaba previsto que fuera sometido a votación este martes 11 en Diputados, pero será postergado a pedido de legisladores nacionalistas.
La decisión obedece a que la coalición no tiene los votos para aprobarlo, dado que este lunes a los cinco diputados oficialistas que ya tenían resuelto que votarán en contra (Felipe Schipani, María Eugenia Roselló, Nibia Reisch, Iván Posada y César Vega) se sumaron otros tres legisladores (Juan Moreno, Jorge Alvear y Omar Estévez).
Ante esta situación, Ciudadanos insistirá con que se incorporen las modificaciones propuestas por Roselló como forma de destrabar el proyecto.
Prisión domiciliaria a mayores de 65 años
La iniciativa es impulsada por Cabildo Abierto y estuvo varios meses sin ser considerada prioritaria por la comisión de Constitución y Legislación del Senado, pero la semana pasada fue puesta como primera en el orden del día.
Con la novedad del retorno de Adrián Peña, la comisión volverá a reunirse este martes y el tema volverá a ser discutido, ya que el líder de Ciudadanos será quien la presida.
Diego Battiste
La tenencia compartida se votará en Diputados
Este domingo, en una entrevista con El País, el exministro dijo que no le consta que “sea prioritario” ni que sea una “moneda de cambio” y que “nadie” le habló del tema. “No me consta que sea una moneda de cambio. Desde nuestro punto de vista no puede negociarse un proyecto, cambiando uno por otro”, manifestó y consideró que era un tema “político” que es “difícil de votar” si se plantea como una liberación a los represores de la última dictadura militar.
Reforma jubilatoria
Para destrabar el proyecto, Lacalle Pou aceptó dos cambios impulsados por Cabildo Abierto, lo que le valió reproches del Partido Colorado, que citó al equipo de la reforma a comisión para conocer los detalles de los cambios.
Los colorados consideran que el “pico a pico” del presidente con Manini Ríos perjudicó el proyecto, ya que provocó que el gobierno aceptara modificaciones que siempre dijo que eran inviables.
Por esta razón, analizarán la magnitud de las modificaciones para definir si las votan, o si la negociación vuelve a un punto medio.